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Raquel Romano Mechulám

Fecha de la entrevista: 26-12-2005
Nombre: Raquel
Apellidos: Romano Mechulám
Fecha de Nacimiento: 10-10-1930
Lugar de Nacimiento: Camagüey


.............Entrevista................

Entrevista: Lourdes Albo
Cámara y fotos: Stanley Falkenstein
Trascripción: Lourdes Albo y Lourdes M. Peña

Mis Orígenes

Mi nombre es Raquel Romano Mechulám. Mis padres eran de Galata un barrio en Constantinopla, Turquía. Mi papá vino en el año 1925 cuando era muy joven, tenía como veinte años. Su mamá no quería que fuera a la guerra ya que su esposo había muerto en la guerra allá en Turquía y no quería que a su hijo le pasara lo mismo. Mi mamá vino en el 1925 para casarse con mi papá aquí en Camagüey.

Cuando mi mamá llegó en barco a la Habana, la retienen en Tiscornia porque como era emigrante tenía que esperar que un familiar la fuera a reclamar. Entonces el hermano que vivía en Camagüey fue a reclamarla y la trajo a vivir con ellos hasta que se casó con mi papá. Nacieron de su matrimonio cuatro hijos, José, Raquel, Clara y Moisés.

Mi papá era vendedor ambulante de ropa y mi mamá ama de casa. El primer hijo fue José, mi hermano mayor, a los tres años nací yo, Raquel después mi hermana y el mas chiquito Moisés.

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Mi Niñez

Recuerdo que la vida judía de las festividades, en Rosh Hashaná era muy alegre, recuerdo que en Pesaj se botaba todo lo que no servía, se limpiaba toda la casa, se ponían todos los cubiertos nuevos y se hacía las comidas tradicionales. A nosotros nos gustaba mucho porque a mi mamá le encantaba cantar canciones alegóricas. Así fue transcurriendo la vida hogareña.

Recuerdo que mi mamá hacia las lámparas de Shabbat, me decía: "Ven ayúdame" y hacía mechitas de algodón con palillitos y hacía el mecherito y se encendía todos los viernes a las seis de la tarde. Ellos no acostumbraban a hacer nada los sábados se respetaban mucho el Shabbat. En mi casa no se comía puerco, no se comía manteca, todo con aceite. Cada vez que nos decían ya se acercan las fiestas nos poníamos muy contentos, porque a ella además de cantar le gustaba bailar bailes turcos, había veces que se cogía en onda corta canciones de esos lugares y ella le encantaba bailar esa música.

En Pesaj teníamos que buscar la matzá por toda la casa, siempre nos daban un cartuchito (bolsita) con algo, así que los cuatro ”fajaos” buscábamos la matzá y eso era como una fiesta. En los días de Rosh Hashaná mi papá y mis hermanos se vestían de traje, no trabajaban esos días, se iban a la sinagoga Había veces que nos llevaban a las hembras que éramos más chiquitas.

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Mi Juventud

Vivíamos en la calle San José entre Rosario y Jesús María, ese barrio entero era de judios, allí mi papá era vendedor ambulante como les dije. También había muchos comerciantes en la calle República y en la calle Maceo que era judíos como la Casa Germán, la Joyería Rubinsky que era polaco, muchos de los comercios pequeños y grandes eran de judíos.

José estudio la primaria y la secundaria después se dedicó al comercio, era viajante primero comenzó a trabajar en la casa Domínguez que era de un polaco, después cuando él aprendió el negocio de comercio se hizo viajante y trabajaba productos de peluquería, en el ’70 se hizo maestro, luego era oficinista.

Yo estudié comercio y trabajéen la empresa telefónica de Camagüey, mi hermana se hizo laboratorista y el más chiquito se hizo médico y vive actualmente en la Habana.

Mi papá deja de vender como vendedor ambulante y montó una quincallita en Santa Rosa que era un mercado que habían vidrieras y vendían quincallería, ahí estuvo trabajando en esa quincalla hasta que la cerró y se jubiló, en ese momento ya estaba enfermo.

Mi mamá en el año ’51 enferma y muere en el año ’54 de cáncer. Así que tuve que ponerme al frente de la casa para ayudar a mis hermanos y mis padres, estudiaba para ayudar a mi casa.

Aunque faltaba mamá, nosotros seguíamos recordando las festividades religiosas eso lo llevamos “al pie de la letra” en recuerdo hasta de ella, porque ella era muy judía. Siempre llevamos el recuerdo de mi mamá. Años después murió mi papá en el año 1962.

Tengo recuerdos tristes y alegres; alegres cuando ellos vivían; pero tristes porque muy jovencitos perdimos los padres. Llevábamos la religión pero ya no con la alegría como cuando ellos vivían y como se hacían las cosas.

Después nos mudamos a San José entre Republica y Santa Rosa que hace prácticamente cincuenta años que vivo ahí. En esa cuadra no había judíos.

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No tan Joven pero…

La sinagoga quedaba en la Calle Pobre entre San Martín y San José, para los años ’60 que empieza a emigrar la comunidad judía y mermó mucho lo que era la vida social y religiosa y cerró la sinagoga. Así que aquí no teníamos casa o sinagoga, los que vivíamos en Camagüey llevábamos la religión hogareña, a nuestra manera como lo habíamos visto de nuestros padres los viernes hacíamos Shabbat encendiendo velas como las demás familias. Hasta que llegó un tiempo que mis hermanos más chiquitos se fueron a estudiar a la Habana y yo me quedé sola, más o menos llevaba las tradiciones pero no igual.

Trabajé veinte y nueve años en la Empresa Telefónica. Al los pocos años de empezar a trabajar en la Empresa me nombraron Jefe de grupo hasta que me jubilé.

En el año ’92 la Comunidad Judía de Camagüey empieza a renacer y empezamos a luchar por rescatar las raíces de los antepasados nuestros. Empezamos porque en casa de Raquel Albojaire su papá nos daba los productos de Pesaj que todos los años se daban. Empezamos a rescatar la tradición, después nos fuimos para casa de Coralia Pernas, la hermana de David que la ofreció para hacer los Shabbat, ahí se hicieron los Shabbat unos años, luego surgió lo que tenemos hoy en día que es la sinagoga.

Ahora que tenemos la sinagoga ahora toda la Comunidad es una familia, hay veces que me siento mal y vengo a los Shabbat y después me siento maravillosamente. Aquí se hacen todos los cumpleaños colectivos, todas las festividades de la Comunidad se hacen aquí, muy unidos. Aquí hay un grupo de comunitarios que nos llevamos como familia, me siento divinamente, aunque este lloviendo asisto, me siento muy confortada aquí.

Ser judía es algo que yo vi desde que era chiquita es la religión de mis padres y no lo cambio por nada, para mi es todo. Yo no tengo familia porque mi hermano vive en La Habana , la Comunidad es mi familia, ese momento que estoy aquí es paz con Dios, esa es la verdad.

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