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David Pernas Levy

Fecha de la entrevista: 21/12/2005
Nombre : David
Apellidos : Pernas Levy
Fecha de nacimiento : 8-6-1932
Lugar de nacimiento : Camagüey


.............Entrevista................

Entrevista: Lourdes Albo
Cámara y fotos: Stanley Falkenstein
Trascripción: Lourdes Albo y Lourdes M. Peña

Mis Orígenes

Me llamo David Pernas Levy. Hijo de Eugenia Levy Calahorra y de Luis Pernas Pernas. Mi mamá vino de Estambul Turquía en el año 1922 en el vapor España. Vinieron directamente a vivir en la ciudad de Camagüey. Mi abuelo Roberto, mi abuela Regina, mi tía, Celia, mi tío Isaac y mi mamá Eugenia. Vinieron para acá, producto de la guerra. Mi mamá me contaba que había una situación difícil, había una guerra muy violenta, y pasaban mucha necesidad, trataron de comenzar a emigrar muchos judíos de Turquía.

Ellos vinieron a Cuba buscando oportunidad de trabajo y la persona que se comunicó con ellos les dijo que Camagüey era un buen lugar para trabajar. Es en este momento que mi familia decide establecerse en Camagüey, montando negocios y aprovechando las oportunidades que brindaba la zona en el comercio del calzado, tejidos y joyas.

Cuando transcurrieron unos años mi mamá conoció a mi padre que no era judío, se enamoraron y se casaron, al comienzo ese matrimonio tubo algunas dificultades, porque conocemos que se mantiene la costumbre de casarse entre judíos para mantener la tradición. Pero viviendo en otro país las cosas fueron distintas y esto fue lo que ocurrió. Después que mi hermano Roberto, el mayor nació, hubo un acercamiento familiar y toda esa situación que había de distancia se resolvió volviendo todo a la normalidad. Luego nacieron otros tres hermanos Coralina, Isaac, Luis y por último el que les cuenta esta historia David.

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Mi Niñez

Recuerdo que vivíamos en la calle San José casi esquina a Rosario. Toda esa zona de San José, Jesús María, hasta Pobre, la parte se San Fernando, San Esteban era la barriada judía. Había una compenetración grande entre todos. Todo el mundo se llevaba muy bien. Recuerdo que en aquella época por ejemplo mi tío Isaac, le gustaba jugar mucho a la baraja e iba a jugar a la Sociedad; mi tía Celia hacia un gefilte fish y muy sabrosas torticas de miel.

Todas estas actividades se hacían en la sinagoga que se encontraba cerquita de donde vivían mis abuelos, calle Pobre esquina casi San José. Todavía está en el edificio la Estrella de David en el frente.Existía una casa en San Esteban que era la casa social donde se celebraban los matrimonios, los Brith Milá y otros acontecimientos.

Mi padre se convirtió al judaísmo. Las actividades del sábado, los Kabbalat Shabbat lo hacíamos en casa de mis abuelos. Vivíamos a dos cuadras de distancia así que los viernes en la noche era un día de reunión familiar, mi tía Celia era la especialista en cocina.

Cuando uno es pequeño no asimila bien las cosas, ve, participa y no comprende. A medida que fuimos creciendo nos adentramos más en la vida judía y esto se lo agradecemos a mi madre con sus incontables relatos y anécdotas. Ellos hablaban de una forma que a nuestros oídos sonaba como sin cantaran; con el tiempo descubrimos que era ladino.

Mi madre cantaba algunas canciones y las bailaba, hacia un movimiento muy bonito con los hombros y bailaba hacia atrás. Ella cantaba la música pues no tenía nada grabado. Nos contaba de Turquía y la difícil situación que se vivía a causa de la guerra.

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Mi Juventud

Mi abuelo se dedicó a la venta de ropas a plazos, era tocar las puertas y vender. Heredé este oficio por muchos años incluso en el proceso de la Revolución. Eso fue una de las cosas que aprendimos de la vida judía, la parte del comercio.

Con relación a las festividades, en Pesaj se hacían algunas en casa pero también se hacían en la Sociedad, que estaba en San Estevan, los niños buscaban el afikoman y se les daba un premio. Así fui comprendiendo más lo que era un judío. Parte de nuestra vida fue dedicada al judaísmo, aunque esto fue variando pues cuando comienza el proceso revolucionario, muchos como yo le dedicamos más tiempo a las nuevas tareas que imponía el naciente sistema. A partir de 1959 con el nuevo cambio muchas familias decidieron emigrar y otras a incorporarse al momento histórico que atravesaba el país. De esta forma para el año 1964 la actividad judía como tal prácticamente cesa.

En mi caso me dediqué por entero al trabajo de la Revolución. Después parece que sentimos la necesidad de volver a estar unidos y comenzamos a trabajar en eso. Yo estudiaba locución y arte dramático en la Universidad Politécnica de Camagüey y allí me llamaban el turco, entre esas personas la que mas tarde seria mi esposa Rosa. Ella siempre se preguntó el por qué de este sobrenombre y le expliqué en detalles mi procedencia así como la de mis ancestros. Siempre hubo buena comunicación entre nosotros. Ella es convertida al judaísmo. Nos casamos por la religión y mis nietos están convertidos.

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No tan Joven pero…

Recuerdo que en el 1992, se comenzó a trabajar con el propósito de volver a rescatar a las familias judías de Camagüey y fundar una nueva comunidad. Nos reuníamos en distintas casas, como la de Raquel Albojaire, la de mi hermana Coralia en la calle General Gómez. Fuimos trabajando en esto, éramos como cien personas y empezamos a luchar por un local. En ese momento la sinagoga no resultaba ser el lugar adecuado. Hasta que se logró la autorización de un local por el Gobierno que es en el edificio que estamos hoy.

En 1998 se compra esta casa, la cual es una donación que se le dio a la Comunidad, donde participa el Dr. Miller. Cuando me hice cargo de la Comunidad, la casa estaba bastante deteriorada. Hoy se le han hecho algunos arreglos. Hay muchos proyectos para reparar toda la casa. Estamos tratando de hacer una casa-sinagoga que reúna las condiciones para el disfrute de las nuevas generaciones.

Actualmente llevamos una vida mas activa. Mi hermano mayor, Roberto vive en Israel, con casi toda su familia. Mi mamá estaría muy contenta, porque siempre nos decía que nunca nos apartáramos del judaísmo.

Yo tengo a mi hija Roxana y tres nietos, Amed, Víctor y David. Amed está estudiando en la Habana, todos están convertidos, el esposo de mi hija también. Estoy muy orgulloso de mis raíces y de lo que representa el judaísmo, un verdadero sentimiento de lo que es Dios, amor al hombre y la humanidad. Siento que hay algo que nos guía en el proceso de la vida. Para mi judaísmo es algo que esta dentro de mi y siento de verdad.

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