Principal
Anécdotas
Entrevistas
Galería de fotos

Alberto Adato Menache

Fecha de la entrevista: 18-2-2005
Nombre : Alberto
Apellidos : Adato Menache
Fecha de nacimiento : 20-4-1934.
Lugar de nacimiento : Sagua la Grande, Las Villas



.............Entrevista................

Entrevista: Lourdes Albo
Cámara y fotos: Tatiana Santos y William Miller
Trascripción: Lourdes Albo y Amanda Adato

Mis Orígenes

Soy hijo de una familia Sefaradí, mi madre Sara Menache Lilio de Constantinopla. Mi padre Jacobo Adato Levy de Kirklisiá. El vino en el 1920, huyéndole a las guerras, huyéndole a todos los conflictos que había en Europa después de la Primera Guerra Mundial. Los judíos de aquella época le estaban huyendo a la guerra, como mi tío Moisés que murió en Sagua, iba a ir a New York pero como tenía un hermano aquí, vino primero a Cuba, hizo cuantas cosas pudo para vivir y se quedó en Cuba, al igual que mi padre.

Mis padres se conocieron en Sagua la Grande. Se casaron en el 1924. Tuvieron tres hijos. Mis hermanas Amanda y Victoria. Yo soy el del medio, nací en Sagua la Grande el 24 de abril de 1934. Sagua es un municipio de la antigua provincia de la Villas (actualmente por la nueva división política administrativa es la provincia de Villa Clara). En Sagua la Grande había una pequeña colectividad judía, sobre todo sefaradí. No creo que en aquella época hubiera actividad de tipo religioso a no ser el operante o medio rabino que me hizo el Brit, no sé dónde mi padre consiguió ese operante.

Subir

Mi Niñez

En Sagua viví cuatro años y no recuerdo nada. Lo más que recuerdo eran las comidas turcas que hacía mi madre, sobre todo las golosinas que preparaba (sonríe), baclava, fila… así como las borekas¡ qué las adoro!

Vinimos para la Habana....y fuimos a vivir a la Habana Vieja, estuvimos prácticamente… en lo que era un pequeño ghetto judío, porque la calle Inquisidor, la calle Oficio, calle Luz reunían muchas familias sefarditas que nos conocíamos prácticamente todos. De ahí fui llevado a una escuela judía de la calle Inquisidor, ahí estuve una semana porque yo era muy chiquito y no me gustaba ir al colegio. En el barrio teníamos muchos amigos judíos. Recuerdo una anécdota cuando tenía siete años y en una biblioteca situada en Oficios y Muralla, había que llenar un papel que preguntaba la ciudadanía y mis amigos escribieron hebreos. En si hebreo es el idioma no una ciudadanía, yo no sabía que escribir, yo me sentía cubano, pero bueno… en aquella época no recuerdo mucho de actividades religiosas, si recuerdo Pesaj, Kippur, Rosh Shaná y algunas festividades más.

Como tal no iba a ninguna sinagoga, mi padre si iba era al templo de Inquisidor. De aquella época recuerdo a dos rabinos Jaribi Moshé Fins, que lo recuerdo con afecto porque era una persona que inspiraba una confianza tan grande. Además porque había el planteamiento de quién era mejor él o Jaribi Garzón Maya, que era el otro rabino, un tipo más serio...Jaribi Moshé me inspiraba mucha confianza. Recuerdo que él tenía otra actividad que era que él desangraba los pollos para la comida kosher, frente a una plazoleta que hay en la Habana Vieja donde tenía su pequeño establecimiento… y el pollo y el rabino, no me ligaban, pero bueno…a mi nunca me han obligado a ser judío o no judío, mi padre me dio una amplia libertad.

Sobre el ayuno en Kippur tengo que decirte una gran experiencia porque yo veía a la gente ayunar para buscar una especie de redimirse de los pecados… y a los cuatro días estaban cometiendo los mismos pecados, cosa que a mi me chocaba (anglisismo que se utiliza para expresar asombro por la actitud negativa o comportamiento de alguien) y siempre me chocó, también fue una pregunta que le hice a mi padre en aquella época y es si sabían lo que estaban leyendo, mi padre decía: “ No, ahí nadie sabe hebreo…”

Mi padre sabía un poco, por lo menos sabía lo que leía, mi padre fue casi un ejemplo de muchos de los judíos que venían y que empezaban por abajo… Tenía veinte años. El asunto es que él vino con una mano delante y otra atrás ( frase usada para indicar que una persona es muy pobre y cuenta con escasos recursos para sobrevivir.) algunos amigos aquí.... le dieron ropa a crédito para venderlas y él me contaba que a veces después de haber salido fuera de Sagua, tenían que retornar a pie por la línea del ferrocarril porque no había vendido nada, él se conocía todos los pueblos que habían en el camino del ferrocarril, digamos de Villa Clara a Sagua que es por donde empezó. Debe haber sido algún pariente que tenía por allá. Aunque el que le dio el crédito fue un tal Mitrani de aquí, una gente un poco más desenvuelta económicamente. En Sagua conoció a la familia de mi mamá que vivía ahí.

Mi padre en Sagua estudió en una academia varias asignaturas, trataba de apartarse de lo que era la venta ambulante y culturalmente trató de subir. Después fue profesor de la misma escuela donde estudió. Fue profesor de inglés, francés. Yo no sé si lo sabía, pero era profesor de idiomas y no muy malo, por otras vivencias que tengo, sé que no fue malo. Después fue el administrador de la clínica de Sagua. Era un personaje allá, tenía muy buenas relaciones en las diversas sociedades de aquel pueblo, pero vino a la Habana por problemas de salud.

Él se enfermó, tenía que venir a la Habana, aunque él allá tenían en la clínica muy buenos doctores pero vino para la Habana y volvió a empezar desde abajo. Trajo a su familia. Dentro de lo modesto del barrio de la Habana Vieja en el antiguo Hotel Luz, frente a la Plazoleta Luz, en un edificio que años después se derrumbó. Él era el que más condiciones tenía, producto de su esfuerzo él llegó a ser corredor de seguros.

Yo tenía un gran amigo Salvador, que se debe haber ido del país, en ese pequeño ghetto judío ( habla en sentido figurado). Yo te lo expliqué, que había familias de otras religiones, de otros orígenes, pero… el judío que venía a la Habana, venía a la Habana Vieja. Tan es así, que existió el templo este de Inquisidor, yo lo recuerdo perfectamente. Yo recuerdo que las mujeres se ponían para un lado y los hombres para el otro.

A los cuatro años vinimos. Y como te dije, vivíamos en la calle Luz y Oficio. En la Habana Vieja empecé, pero ya en otra escuela en la calle Luz, que era de la doctora Alodia Inza, que creo era de Sagua también.

Yo recuerdo mucho las visitas al local social sefaradí. Porque el local social yo creo que era el centro Unión Hebrea Chevet Ahim que estaba frente al Capitolio. Yo iba mucho, primero porque mi tío fue el cantinero sobre todo cuando venían las festividades religiosas más importantes, se daban ahí y ahí se oficiaba, aunque en la Habana Vieja también se oficiaba.

Subir

Mi Juventud

En el Prado se continuó efectuando oficios religiosos cuando aun no se había construido el templo de la Calle 17. Entonces el Centro Hebreo Sefaradí comenzó a utilizar al Teatro Auditórium para los oficios religiosos importantes. Yo recuerdo un Kippur en el Auditórium repartían agua de colonia, se echaban colonia, la echaban en sus pañuelos, porque no habían almorzado, no habían desayunado, imagínate... el aire acondicionado del Auditórium, el actual teatro Amadeo Roldan, que bien se estaba. Te estoy hablando de los años 1956, 1957... Por ese entorno, antes del triunfo de la Revolución.

En aquella época había muchas actividades ahí de tipo social y de tipo religioso, eso sí lo recuerdo mucho. Después me separé por completo, yo como persona, exceptuando en las conmemoraciones religiosas: Iom Kippur,Pesaj, Rosh Hashaná pienso que esto estaba motivado fundamentalmente porque mi mamá se enfermó y la vida judía creo que quien la lleva es la mujer, a través de las cosas que se hacen para cumplir el Shabbat, al no existir eso… la parte religiosa se elimina mucho.

En la parte social, en aquella época, mi padre tuvo una gran participación, formó parte de cuantas Directivas hubo ahí, pienso que en bastante de ellas y bastante que trabajó. Él era una gente muy dado a colaborar, le gustaba mucho esa actividad social. Hay una tarja en el cementerio, es donde único aparece el nombre de él, pero si.... socialmente trabajó mucho, siempre como secretario, como directivo….de la parte sefaradí.

Después nos mudamos para la Víbora, ya entonces era más prospero el negocio de mi padre. El era corredor de seguros. Se mantuvo toda la vida de corredor de seguros, prosperó, le dio para ir tres veces a Europa.... a Israel, a Turquía a todas esas partes en aquella época.

Mi hermana estudió en el Instituto Albert Einstein. El profesor David Pérez, un gran educador, una gente muy modesta fue el que organizó esa escuela en Miramar.

El asunto es que estudié en el Instituto del Vedado, teniendo poca relación con la colonia hebrea exceptuando, ya te digo, en esas festividades y por lo que le oía hablar a mi padre de todo su trabajo social, las broncas que tenía, porque todo eso era bronca pura (risas). Sí, las cosas de la vida en sociedad, sobre todo entre los que dirigen la sociedad, era bronca pura. Fíjate que él llego a la Habana en el ’38 y desde entonces se mantuvo trabajando socialmente, ahí está la fotografía su participación en la dirección de la Bikur Holim.

Otra cosa que te puedo contar de mi participación… es que a mí me viene a ver un joven, Roberto Mitrani que me fue a ver a mi trabajo, ya yo estaba en el segundo o tercer año de la carrera de contador, él iba a empezar y los padres le mandaron para que me viera a mí, para que lo orientara más o menos. Hicimos una gran amistad y a través de él me volví a relacionar con la colonia. Poco antes de eso yo tuve otra relación con la colonia sefaradí y muy importante, lo que no me acuerdo exactamente el año, debe haber sido cuando yo salí del Instituto y empecé a ir a Prado, a la Chevet Ahim de Prado como por el año 1953 y ahí hago relación de amistad con Moisés Baly que estaba de novio, que se iba a casar con Luisa Maya y él estaba empezando a revivir la Macabi... y empezamos a revivir la Macabi, empezamos a aglutinar.

Moisés Baly todavía está en Cuba y a lo mejor ustedes están interesados en conectarse con él, porque tiene muchas vivencias, se casó con esa muchacha que era farmacéutica y a los pocos años murió. Pero bueno, empezó a revitalizar e hicimos una serie de actividades de tipo social. En aquella época… ahora mira como caen cosas en el recuerdo… aquí vino enviado por el Estado de Israel Ben Guefen,… y me acuerdo que yo tenía entonces una incultura política y religiosa y de todo tipo y yo tuve conversaciones con él, porque él vino como para mover a la parte joven de la Comunidad, no sólo sefardí a todos… él debe haber sido mandado por el gobierno de Israel, pienso yo, porque por su bolsillo no venía. Una gente muy preparada, muy culta. Un muchacho que me llevaría dos o tres años y que debe haberse llevado una impresión muy mala de nosotros por lo menos de mi porque yo… vuelvo y te digo inculto.... completamente, muchas cosas que no… que nunca ni habían pasado por mi cabeza.

Primero hicimos actividades y tratar de localizar a los jóvenes que había en aquella época. Imagínate a través de los socios de la Unión Chevet Ahim -estoy tratando de recordar... Bueno este tiene un hijito, este tiene otro hijito (risas) Y se hizo un buen grupo. Se dieron algunas actividades sociales, algunas fiestas que se dieron.

Ya después cuando yo me relaciono con Roberto, empiezo a conocer una parte de la comunidad hebrea de origen ashkenasita. Gente con posibilidades, aquí había una gran diferenciación.... sefardíes y ashkenazis...eran dos mundos.

Tengo que decir, aunque había una revista que yo tuve en mis manos, que traía un escrito de uno de los muchachos, Enrique Nezvadovich, que inclusive este se quedó en Cuba, no se fue al extranjero después del triunfo de la Revolución, en la que hablaba de esa situación y criticaba esa separación, esa discriminación que había, que conmigo no la hubo, porque yo tenía una posición aceptable, yo era un tipo con posibilidades, yo estaba terminando la carrera.

Roberto, que me conectó y fuimos a una fiesta de disfraces, entonces conocí a otro muchachos ashkenazis. Éramos tres turcos y un polaco, como decíamos nosotros, e íbamos a todas partes, muy buena relación humana. En esa época yo empiezo a hacer una vida social en la comunidad hebrea. Ahí conocí a muchos… muchos judíos jóvenes de mi edad, fui a bastantes fiestas, la vida era muy activa. Aparte de eso yo recibo una carta, que por ahí la tengo, me invitan no sé, si es que me invitaron a participar o si es que yo ya había participado en el Círculo Universitario Hebreo.

Esta me la dirige Alfredo Zacroisky, del que fui colaborador. Nos reuníamos en Avenida de los Presidentes, en el local del Beth Israel. En el CírculoUniversitario yo tuve una amplia participación durante dos o tres años. Era netamente universitario. Nosotros hacíamos actividades semanales. Esto es de una actividad que yo recuerdo porque participé en ella

En el local de Beth Israel, nosotros nos reuníamos los miércoles, menos un miércoles, que nos reuníamos la Directiva. Eran prácticamente tres miércoles mensuales de actividad. Actividades de tipo cultural, religiosas no eran. Participaron profesores universitarios, de institutos. Recuerdo una actividad con Medina que era un locutor de radio que era una persona de una gran cultura y también fue por allá.

Esta otra actividad la preparé yo completa (muestra documento). A mi me gustaba mucho la zarzuela y preparé unos discos de “Las Leandras”. Pusimos los discos y ese era el texto de las canciones, o sea, actividades netamente culturales, era poco…si me preguntas si se hablaba de sionismo, no se hablaba de sionismo, no se hablaba de la religión, éramos judíos que nos reuníamos, inclusive tengo esta otra…esta fue de un que dio una conferencia con lectura de textos de Martí, muy bonita,… leyendo textos y hablando de Martí, una gran conferencia. Esa fue una etapa en la que tuvimos que cerrar porque como éramos estudiantes universitarios que nos reuníamos y entonces fue necesario pedir autorización al gobernador para que nos permitiese abrir. El que la firma soy yo pidiendo autorización. Esto fue en enero de 1956. Imagínate tuvimos que solicitar autorización para que nos permitiera abrir el Círculo Universitario.….fíjate que se dice que son actividades de tipo social, ahí nadie le tiró un hollejo a un chino, ni revolucionarios, no, nada de eso.

Se que quien nos ayudó fue el de la Cafetería. Boris, de la Habana Vieja que era amigo de la gente de la policía, al que después lo mataron en un atentado, no sé si has oído hablar alguna vez de eso.... que tenía una hija muy bonita, que luego se casó con un primo tercero o cuarto mío, con Max Garazy. A Boris poco antes del triunfo de la Revolución le hicieron un atentado y lo mataron, parece que estaba con un fulano de la parte de la policía aunque él era una bella persona… y en aquella oportunidad nos hizo una gestión para que pudiéramos abrir el CírculoUniversitario.

En aquella época inclusive hicimos una fiesta para recaudar fondos, recuerdo que fue allí mismo, nos visitó José Antonio Echevarria, Presidente de la FEU (Federación Estudiantil Universitaria). A él lo mataron al costado de la Colina Universitaria. Fue Fructuoso también (destacado líder de la FEU). Me acuerdo de José Antonio porque era un muchacho de una gran personalidad.

Me acuerdo que era una etapa en la que se ponían muchas bombas y digo yo: ”Oye vamos a llevar a la fiesta unos carteles anunciando las bebidas a ofertar”. Entre las bebidas había una llamada Cóctel Molotov (sonríe) imagínate… Pero bueno nos cerraron el Círculo o lo cerramos nosotros mismos, no recuerdo con exactitud.

Si te puedo decir que Saúl Yelín fue dirigente también junto con Alfredo Zackroisky, del Círculo Universitario. Saúl Yelín era brillante. Educado en una escuela de Cárdenas. Muy buen organizador, muy buena gente, de gran virtud humana también en la directiva estaba Elda Sevy, Rafael Krabeks. Esos son los compañeros que yo tenía en el Círculo Universitario... muy buenos...muy buenos...

En la etapa del ’59’ al ’60, yo por medio de Moreno Habif Dworin, un gran trabajador social, un muchacho, que yo lamento no haber estado más unido a él, una gente brillante, sefardí; hijo de turco y polaca. Empiezo a trabajar en la Organización Juvenil del Patronato. Un poquito antes de yo participar ahí, se celebró en el Patronato una gran reunión de organizaciones juveniles hebreas de las diversas sociedades, para discutir los problemas de la juventud hebrea de aquel entonces, porque aquí había diversas sociedades.

Se discutieron los problemas de sionismo, de los jóvenes en la religión. Su duración fue de varios días, pero si sé que fue una buena actividad. Esa debe haberla organizado Moreno Habif, y después yo voy con él, no se cómo yo voy a parar allí tal vez porque se cerró el Circulo Universitario en los finales de la tiranía, se suspendieron sus actividades.

En la Organización Juvenil del Patronato yo era el de cultura. Había actividades como esta (lee un recorte de periódico de la época):" La Organización Juvenil de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba ofrecerá a las 9 p.m. un acto con exposición en el salón de conferencias de la Biblioteca de la Institución. La exposición permanecerá abierta durante toda la semana y se expondrán libros cubanos en los idiomas español, inglés, Idish y francés, así como varios libros cubanos antiguos. Disertarán en este acto el señor Presidente de esta sociedad, el señor Boris Rosenthal, -comenta ese es Morito-, el Presidente de la Cultura de la Organización Juvenil el señor Alberto Adato y el Director de la Biblioteca, el señor Marcus Matterin, -comenta: brillante persona-, quien hablará sobre libros cubanos en nuestra biblioteca."

Un lugar donde también se reunían muchos judíos era el Casino Deportivo de la Habana, era como una extensión de las sociedades hebreas que no tenían playa.

Recuerdo que cuando decía que yo era judío algunos decían… ustedes los que no se casan con cubanos, yo para mis adentros decía… yo puedo casarme con quien quiera, lo hago igual que un católico que tampoco se puede casar fuera de la religión. Los católicos hacían lo mismo que hacían los judíos. Aparte eso era una hecatombe dentro de la familia que alguien se casara con alguien no judío. Por ejemplo mi hermana se casó con un hombre no judío, pero él era una gente brillante, una gente formidable en todos los sentidos.

Ahora mis hermanas son practicantes católicas las dos. Por cierto a mi me llegó un día el conocimiento de un libro que hablaba de las familias judías cubanas y lo único que se le ocurrió al brillante profesor de la Universidad de Miami fue decir que mi padre había tenido tres hijos y que ninguno había seguido la religión judía, prácticamente se decía ahí que yo era hasta católico. Yo me casé con una mujer que no era judía pero aquí no somos practicantes de nada, mis hijos tienen plena libertad… y mira Amanda le ha encantado irse por la religión judía, para mi es una gran complacencia, pero para mi discriminación como tal… yo no la sentí, o sea en el ámbito de los negocios yo no lo vi.

A mi padre los compañeros de trabajo le decían el polaco, otros le decían el búlgaro, aquí ya después del triunfo de la Revolución, menos todavía, yo tenia un jefe que me decía Moshé… y otro me decía el sirio, y yo le decía pero yo no tengo nada de sirio… y preguntaban ¿Pero los sirios no son judíos?

Subir

No tan Joven pero…

En esa etapa después del ‘60 yo tuve mucho trabajo y la relación social había desaparecido prácticamente, te digo que a mi padre le costaba trabajo reunir al mínimo de participantes para poder dar la actividad religiosa.

Nosotros donde íbamos era a casa de la familia Behar que eran muy amigos de mi padre. Isaac Behar, Gastón Behar y Moisés Behar y el viejo Behar que no me acuerdo el nombre. Era muy bonita familia y ahí celebrábamos. La recuerdo como si fuera ahora, la mesa y el viejo cantando, cantos propios, por ejemplo en Pesaj, o Rosh Hashaná ,... Él se ponía a cantar y el pan ácimo, la matzá, muy bonito...muy bonito.
Cuando me casé tuvimos dos hijos, una hembra y un varón como sabes las costumbres sefarditas es ponerle el nombre del abuelo por parte de padre al primer hijo, y el nombre del abuelo por parte de madre al segundo. Pero mi papá no quiso que le pusieran Jacobo. Igualmente a mi hija se le puso el nombre como mis abuelas. A mi abuela paterna le decían Amanda y la abuela materna se llamaba Victoria . Así también se llaman mis hermanas.

Mi papá siempre decía: “En mis dos nietos yo tengo el nombre de mis tres hijos" . Una cosa curiosa que te quería decir era que no sé como mi padre lo localizó, pero en el ’68 aquí no había rabino ni nada y el mismo que hizo la circuncisión a mi hijo fue quien me la hizo en Sagua, treinta y pico de años antes.

Esto es otra anécdota que te quiero contar que me sucedió con Marcus Matterin. Cuando muere mi padre en el 1969 era el que estaba representando a todas las sociedades hebreas. El llevaba una serie de años en eso… y mi padre era masón, él nunca quiso que le hicieran alguno de los rituales masones en el momento de su muerte… eso lo sabía yo… por supuesto estaba la parte judía y estaban los masones y estaban muchos compañeros míos, de trabajo, que todos eran súper revolucionarios. Entonces yo dije esto va a ser una guerra santa lo que se me va a armar en el cementerio, porque va a querer hablar este y el otro y el otro. Entonces acudí a Marcus, le dije: “Tengo este problema y quiero que tú despidas el duelo y sencillamente, tú conociste a mi padre, hablas de mi padre y no me hables de política. Inclusive el cónsul de Israel fue uno de los que cogió la pala y participó en el entierro, todavía había relaciones con Israel, Entonces se había muerto mi padre y el Cónsul fue uno de los primeros que asistió, y yo dije aquí se va a armar… pero no, Marcus hizo una muy bonita despedida de duelo, cosa que yo le agradecí infinitamente… pues esa es la anécdota. Ese era un momento en que aquí la situación política era… te estoy hablando del ’69, aun no había la apertura que hay actualmente, no era fácil y pues bueno había ese tipo de mentalidad de los súper revolucionarios… y de los extremistas de todas partes.

De mi padre te cuento que no solamente era el Presidente del Centro Sefaradi también era el Presidente de la Junta Coordinadora de las Comunidades Hebreas de Cuba, entre paréntesis no quiero terminar esto sin decir que de la Sociedad Hebrea que yo conocí en aquella época y la forma que Miller lleva esto, esto está formidable. Miller ha hecho tremendo trabajo, lo veo, lo palpo y eso que yo no participo, pero lo veo, una gran obra.

Lo que hizo mi padre en aquella época fue muy difícil y me di cuenta por una carta que me hizo un amigo mío que del cual mi padre fue guía espiritual.... porque al Templo de la Calle 17 iba a peregrinar todo el que se iba del país o que tenía situaciones difíciles y sé que él, por lo menos buenos consejos les daba. No tenía mucho para darle, pero consejos si, apoyo espiritual. Una época que lejos de recibir algún tipo de beneficio por esa actividad, al contrario lo que le costaba, fue secretario de la Chevet Ahim, del cementerio y Bikur Holim, ahí siempre estaba él aportando su granito de arena.

Todos los días iba y abría las puertas de la sociedad y atendía todas las cuestiones que se presentaban,....a cuanta gente iba; las relaciones dentro de toda la comunidad con la Dirección del país eran a través de él, con quien discutían todos los problemas eran con mi papá. Supongo que algo de apoyo económico debe haber dado a mucha gente, no se si a través de la Oficina de Asuntos Religiosos..... Trataba que se dieran los servicios religiosos, que no dejaron de hacerse, aunque yo no participaba, pero no dejé de llevarlo y recogerlo.

Sé que había momentos que no tenía diez personas… lo poco que quedó se dispersó, ahora es que está apareciendo, pero en aquella época era muy diferente, era una época especial. Recuerdo que tenía un cliente, Pepe Perelis... lo vi un viernes en su negocio, ya que yo era su contador, y me dijo: “Voy a Miami y regreso el lunes”…y estoy esperándolo todavía.

Fue una época muy difícil yo tenía otro cliente Z. Kats y Cía. que era de Max Weiss. Ellos tenían frente a su negocio un tractor donado a la Revolución y estaban haciendo los papeles para llevarse el negocio para México.... y se fueron para México. ¿Por qué? Porque ellos habían vivido eso en Rusia como ellos decían.

Me he sentido muy congratulado, porque le he dicho a algunos amigos por carta que ahora la comunidad está mejor que antes, creo que es así porque esta es una Sociedad Hebrea, hay una participación de judíos y tiene un ámbito religioso y un ámbito social, mientras que aquella, el social era muy amplio y el religioso no sé.... Yo nunca conversé con un paisano que me dijera: "Oye, no puedo ir el sábado porque tengo que ir a un servicio religioso, o porque a partir de las 6 de la tarde del viernes yo no puedo hacer nada…". Eso no lo sentí, no lo palpé. A lo mejor la gente lo hacía y no me lo decía, por eso no puedo ser muy categórico. Me alegro infinitamente que ahora sea mejor.

Imagínate con setenta años, muchas veces más que el recuerdo es la imaginación la que habla y eso es malo… por qué te digo eso, porque a veces lo que tú recuerdas lo pones más bonito o lo pones más feo... pero el recuerdo no es la realidad nunca.... Cuando nosotros nos mudamos para la Habana recuerdo el sol de la Habana sobre la Plazoleta de Luz y yo había venido en tren en una noche de lluvia. Ahora cuando veo la plazoleta, la veo que no es tan grande como la de mis recuerdos .

Un día Miller me trajo a una señora de unos cuarenta y pico o cincuenta años, me dijo que era prima mía Sevim Esquenasí. Era una prima turca, hija de una tía mía que mi padre había visitado en uno de sus viajes a Turquía. Imagínate empezó a hablar de la familia, esa familia que originó el Moraví, mi bisabuelo. El Moraví en vida hizo su testamento e hizo sus funerales con todo el ritual judío y se fue para Israel... debe haber sido a principios de siglo…él era rico y le repartió a todos su descendientes el pedacito que les correspondía de herencia...me contaban que se murió la mujer y se volvió a casar.

Esa prima me contó que la hermana y la mamá se habían ido para Israel. Y de algunos otros que se quedaron en Turquía. Hay una serie de Albertos Adatos por allá. Yo pensaba que yo era el único… todo por esa costumbre de ponerle al primogénito varón el nombre del abuelo. Yo tengo un árbol genealógico ahí que hay como cuatro Albertos Adatos, yo pensé que era el único... dejé de serlo.

Subir