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No tan joven pero...

 
La vida que recuerdo

…En el Prado se continuó efectuando oficios religiosos cuando aun no se había construido el templo de la Calle 17. Entonces el Centro Hebreo Sefaradí comenzó a utilizar al Teatro Auditórium para los oficios religiosos importantes. Yo recuerdo un Iom Kippur en el Auditórium repartían agua de colonia, se echaban colonia, la echaban en sus pañuelos, porque no habían almorzado, no habían desayunado, imagínate, ... el aire acondicionado del Auditórium, el actual teatro Amadeo Roldan, que bien se estaba. Te estoy hablando de los años 1956, 1957... Por ese entorno, antes del triunfo de la Revolución. En aquella época había muchas actividades ahí de tipo social y de tipo religioso, eso sí lo recuerdo mucho. Después me separé por completo, yo como persona, exceptuando en las conmemoraciones religiosas: Iom Kippur, Pesaj, Rosh Hashaná pienso que esto estaba motivado fundamentalmente porque mi mamá se enfermó y la vida judía, yo creo que quien la lleva es la mujer, a través de las cosas que se hacen para cumplir el Shabbat, al no existir eso… la parte religiosa se elimina mucho. En la parte social, en aquella época, mi padre tuvo una gran participación, formó parte de cuantas directivas hubo ahí, pienso que en bastante de ellas y bastante que trabajó. Él era una gente muy dado a colaborar, le gustaba mucho esa actividad social. Hay una tarja en el cementerio, es donde único aparece el nombre de él, pero si.... socialmente trabajó mucho, siempre como secretario, como directivo….de la parte sefaradím.... (Alberto Adato, Habana, 12 de febrero del 2005.)

…En mi casa se comía al estilo turco a la habichuela le decían fasulias, a las judías habas, en fin que mi mamá cocinaba muy rico. Siempre nos crió muy bien con las costumbres de Turquía, acuérdate que los sefaradím comen de una forma y los ashkenazim comen de otra, aunque tienen la misma religión su forma de vivir es diferente. Mi abuela era experta en hacer dulces hasta con azúcar sólo, ella le llamaba charope. Batiendo y batiendo se hacía como una… ella nos hacía otro que se llamaba piñonate que lo hacía que parecían unos ramitos de uvas. Mi abuela le gustaba mucho la repostería y mi mamá también cocinaba muy sabroso. (Karina Soriano, Habana, 18 de marzo del 2005.)

…Ahí fue cuando empecé a frecuentar la juventud judía, los jóvenes nos reuníamos en el Patronato, aunque yo no era socia del Patronato si frecuentaba la juventud, recuerdo a Mechulam, de aquella época. Teníamos baile, comida, obras de teatro, conferencias científicas. Por ejemplo cuando era Iom Kippur, visitábamos todas las sinagogas, esto era entre los años 1956 al 1959. Una de las vivencias más graciosas fue que estando en el Patronato, conocí a un judío norteamericano que vino por unos días a Cuba y quería casarse por poderes y mi papá me dijo que no podía casarse por poder, porque nunca se sabía quien era esa persona así que cuando puedas vas a New York y lo conoces. Eso fue recién triunfado la Revolución , fui a la boda de su hermano, eso no llegó a nada, pero me sirvió conocer a New York, la comunidad judía de aquel tiempo. Me pasé un mes allá y regresé. Había una situación que era que los padres judíos se casaran con judíos. Era un tabú, se oponían con toda la fuerza a que uno se casara con alguien que no fuera de la comunidad judía. Yo hice lo posible por casarme con un judío.
(Rosa Behar, Habana, 11 de abril del 2005.)

…después pase al Colegio Theodor Herzl, en la misma calle Inquisidor donde estaba la Chevet Ahim. En la escuela se nos enseñaba, dábamos paseos, cortos porque no había dinero, aquí había una situación un poco critica, los pequeños comerciantes que tenían un poco de dinero sostenían la escuela, le pagaban a los profesores. Después empezaron a inmigrar muchos profesores de países de Europa huyéndole a la Segunda Guerra Mundial, ellos empezaron a trabajar en la escuela. Ellos hablaban inglés y hebreo y el idioma de su país, unos hablaban polaco, otro checo, había dos judíos alemanes. Eran magníficos profesores, pero tenían las clases en inglés o con un traductor, hasta que aprendieron a hablar algo español. Las clases de matemáticas se podían explicar. Con ellos aprendí a leer y a escribir en hebreo que después me fue de beneficio. Se nos llevaba todos los días por la tarde a la sinagoga a la Chevet Ahim. Seguí en esa escuela hasta que terminé el sexto grado, después ahí mismo pasé a la preparatoria que le llamaban la Preparatoria del maestro Pérez. Había que hacerlo todo ahí, no había dinero y costaba mucho. Todo eso fue gratis porque éramos muy pobres y lo pagaban los comerciantes de la calle Muralla y los hijos de los ricos pagaban. Yo y mis hermanos no pagábamo. (Roberto Behar, Habana, 20 de abril del 2005,)

 …Cuando estaba mayorcita que estábamos mejor instalados, iba a un lugar que se llamaba Folkcenter para aprender hebreo que quedaba en la calle Zulueta, ahí íbamos los más izquierdistas, mi papá simpatizaba mucho con el Partido Socialista. Era un lugar que te enseñaban a bailar. En el Folkcenter los mayores se reunían y los jovencitos nos divertíamos, me enseñaban a leer y escribir el hebreo y el Idish.
(Dina Elena Nudelfunden , Habana, 26 de abril del 2005.)

…La mayoría de los judíos en Cuba se dedicaban a las actividades comerciales, nosotros teníamos una tienda, en aquella época los importadores estaban en la Habana , eran viajantes del comercio que viajaban el país entero. Se recibían muchas visitas de viajantes judíos que venían a venderle a mi padre a la tienda, eso estableció un contacto. Esos judíos podían venir de la Habana , de Remedios o de Santa Clara, donde había más familias judías y más judíos, teníamos ese tipo de amistades… …Ya que estamos en eso, precisamente esos sentimientos los que me llevan a mí, que viví lo que pudiéramos decir la edad dorada de la Comunidad Judía en Cuba, la edad dorada.... Yo que había visto eso, el ascenso de la Comunidad Judía, me "chocaba" ( se utiliza para expresar desacuerdo) que durante la década de los ‘80 ya casi no quedaba una vida comunitaria en Cuba. Era muy difícil mantener y sostener la Comunidad y mantener la vida judía y la calidad de vida judía. Nadie pensó que lo que ocurrió en abril de 1990 ocurriría. ...Esa fue la oportunidad que nosotros tomamos para empezar a restablecer la Comunidad Judía de Cuba. En 1992 convencido que lo que necesitábamos es mas fuerza mas recursos acudimos al Joint. Yo personalmente, le escribí al Joint y me respondió.... Yo creo que el estado actual es satisfactorio. ¿Cuáles son los cambios?; ¿Qué hemos hecho?; ¿Qué hemos introducido?; ¿Qué es aceptable modificar?; ¿Qué debe mantenerse?. Establecer las normas de conducta que se puedan seguir con relación a la continuidad de la Comunidad y al mantenimiento del legado judío. ¿Qué cosa es ser judío en Cuba? ¿Cómo se es judío en Cuba? ...Ahora si no podemos cerrar la puerta, tenemos que seguir viviendo y tenemos que buscar la gente que se va a responsabilizar con eso.
(José Miller, Habana, 2 de mayo del 2005.)

… quiero precisar que después de la muerte de mi madre una de las hermanas de mi padre va a vivir a Florencia, al pueblo donde se había establecido mi padre y de alguna manera seguía la costumbre, la tradición judía de encender las velas los viernes. En realidad la única familia judía de ese pueblo de Florencia era mi padre, mi madre y yo y luego la hermana de mi padre, así que no era fácil seguir la tradición. Pero sí en Rosh Hashanah y Iom Kippur se reunían los judíos de distintos pueblos de los alrededores en Chambas, otro pueblo cercano a Florencia y allí se improvisaba una sinagoga en la sala de una de las familias para poder hacer... seguir la tradición y hacer el servicio, todo eso era muy, como decir, se hacía con mucho fervor, pero en esos tiempos no era nada fácil. Después de la muerte de mi padre, en varias ocasiones estando en La Habana pues iba a la sinagoga. (Jaime Sarusky, Habana, 15 de julio del 2005.)

…Viví entre dos mundos. Un mundo muy cubano y un mundo judío, pero no ya ortodoxo, porque mis padres y las otras familias, que eran como cincuenta familias, no llevaban las costumbres judías con el mismo rigor que se llevaba en casa de mi abuelo y los amigos de mi abuelo en Polonia. Porque tengo que decir que además de las relaciones que mi abuelo tenía con los judíos de Kobrin, también tenía relaciones con católicos, cristianos. Eran ellos los que le compraban los zapatos que él y sus hijos hacían. Los judíos de Santa Clara eran más liberales. La comida Kosher quedó atrás. La carne de puerco, que no podía comerse, con el tiempo mi padre permitió que se comiera jamón y después una costilla de puerco. Es decir, fueron el lugar, la vida y las costumbres que nos rodeaban lo que hizo que no fueran las mismas que existían en Europa, hizo que se fueran flexibilizando esos criterios de la religión judía ortodoxa… (Enrique Oltuski, Habana,17 de julio del 2005.)

...Mi mamá era muy apegada a sus hijos, le decían “la gallina con los pollos”. Nos reuníamos siempre veintipico de personas. Yo tuve una niñez muy linda, muy feliz. Un hogar que se desenvolvió dentro de la religión pero, con flexibilidad. Ya que yo no estaba asimilada pero frecuentaba la sociedad cubana. Dentro de las costumbres de mi casa, mi abuelita nos acostumbró a encender una lámpara de aceite los viernes esperando el Shabbat. Ella observaba el Shabbat, hasta el sábado cuando se ponía la primera estrella. Esa lamparita, ella la preparaba una mechita de algodón y duraba toda la noche, ella lo que le gustaba era encender la lámpara de aceite, las velas no duraban. (Susana Hazday, Habana, 8 de agosto del 2005.)

…Mi hermano empezó en el ColegioTheodor Herzl allá en la Habana Vieja y fue a la primaria. Después, con tres años iba yo también. Mi papá me llevaba. Después íbamos solos porque vivíamos cerca. Allí pasamos los años, yo diría que los más felices de mi infancia. Porque los profesores eran magníficos. En el horario de la mañana dábamos las clases de Español, en el de por la tarde dábamos hebreo una hora y una hora para el inglés. Media hora para estudiar la Biblia. Dábamos clase de 8 a .m. hasta las 12 m . Después, el horario de la tarde de 2 p.m. a 4 p.m. Algunos de los maestros eran cubanos, pero teníamos a nuestros moré que nos daban las clases de judaísmo y religión. Nunca estábamos sin hacer nada, teníamos muchas actividades. Nos llevaban a " la Cotorra" de excursión. Cada uno tenía que llevar una merienda. Como estimulo nos llevaban a todos. En la escuela nos llevaban al cementerio para conmemorar el aniversario de la Shoa. Hacían un acto, ahí aprendimos a poner las piedras sobre las tumbas en el monumento, año tras año nos llevaban al cementerio. Todas las fiestas se celebraban: Purim, Shavuot, Januca, aparte de la que lo celebrábamos en la Chevet Ahim, se celebraba en el patio, se colgaban las frutas, se hacia una Suca. Los muchachos de la escuela todos iban, era una costumbre no faltar a una festividad. (Ester Toruncha, Habana, 10 de agosto del 2005.)

 …Recuerdo que vivíamos en la calle San José casi esquina a Rosario. Toda esa zona de San José, Jesús María, hasta Pobres, la parte se San Fernando, San Esteban era la barriada judía. Había una compenetración grande entre todos. Todo el mundo se llevaba muy bien. Recuerdo que en aquella época por ejemplo mi tío Isaac, le gustaba jugar mucho a la baraja e iba a jugar a la sociedad; mi tía Celia hacía un gefilte fish, muy sabroso, tortitas de miel. Todas estas actividades se hacían en la sinagoga que se encontraba cerquita de donde vivían mis abuelos, calle Pobre esquina casi San José. Todavía esta en el edificio la Estrella de David en el frente. Existía una casa en San Esteban que era la casa social donde se celebraban los matrimonios, los Brith Milá y otros acontecimientos. (David Pernas, Camagüey, 26 de diciembre del 2005.)

Mi familia, hijos y nietos

…No tanto como yo quisiera mis sueños se han realizado. He vivido… ahora es cuando más tranquila tengo mi vida, estoy tranquila, mis hijos me quieren mucho… gracias a ellos estoy viva, por el cuidado que tienen por mi. Por eso he llegado a esta edad. Ellos quieren que yo llegue a los ciento veinte (se ríe). Pero va a ser imposible… aunque el cariño de mis hijos, eso vale mucho. (Regina Mitrani, Habana, 5 de diciembre del 2004.)

 …Cuando me casé tuvimos dos hijos, una hembra y un varón como sabes las costumbres sefarditas es ponerle el nombre del abuelo por parte de padre al primer hijo, y el nombre del abuelo por parte de madre al segundo. Pero mi papá no quiso que le pusieran Jacobo. Igualmente a mi hija se le puso el nombre como mis abuelas. A mi abuela paterna le decían Amanda y la abuela materna se llamaba Victoria . Así también se llaman mis hermanas. Mi papá siempre decía: “En mis dos nietos yo tengo el nombre de mis tres hijos”. Una cosa curiosa que te quería decir era que no sé como mi padre lo localizó, pero en el 1968 aquí no había rabino ni nada y el mismo que hizo la circuncisión a mi hijo, fue quien me la hizo en Sagua, treinta y pico de años antes.
(Alberto Adato, Habana, 12 de febrero del 2005.)

 … Ellos se enteraron, por otra persona, yo no se lo dije, era cuando estaba estudiando en el bachillerato, no me dejaban ni hablar por teléfono, me llevaban y me traían en el carro. No querían que él se convirtiera, no entendían eso, a pesar que él quería convertirse. Nos casamos cuando tenía diez y siete años. Ellos me autorizaron porque yo les dije que si no lo hacían yo me iba con él. Imagínate que mi padre nunca más me habló, mi mamá después lo hizo. Mi boda fue muy sencilla, ellos no fueron, ni nadie de mi familia. Mis hermanos si me aceptaron. Mi papá si fue al Brith de mi hijo, en el año ’62, en casa de una tía mía, a los ochos días de nacido. Berco se llamaba el que hacia la circuncisión, toda la familia fue, después de eso, más nunca. Mi hijo si se hizo el Brith, así y todo mi padre no entendió, de todas formas no lo aceptó. Yo pensé que después del Britél iba a aceptar porque yo me había casado con un buen hombre, pero no era judío. Mi mamá aceptó a medias, porque nunca olvidó que yo me casara con un goy. (Yolanda Igelcu, Habana, 3 de marzo del 2005.)

 …La religión de nosotros es la mejor. Mi nieto se fue para Israel y él es judío (llora) y el nieto mío veía las cosas de su padre y le gustó. Porque ellos veían todas las cosas. Yo me casé con un judío y vieron en mi una buena judía y su padre también (se emociona al contestar y llora). Mis hijos han seguido como yo mi religión, mi hijo David ha hecho mucho por reunir a los judíos de aquí. Los ha reunido en Iom Kippu, Rosh Hashaná, todas las actividades religiosas. Arregló el cementerio que mi papá no quería que lo enterraran en la Habana, quería que lo enterraran aquí. . Mi mamá y tres hermanos están enterrados aquí. (Virginia Romano, Santa Clara,15 de marzo del 2005. )

…Mis hijos, que se criaron dentro del judaísmo, Rebeca es doctora en farmacia fue más a fin con mi profesión que mi hijo, ella es una farmacéutica de mucha experiencia, actualmente es visitadora médica. Me ayuda mucho en la farmacia, en la Organización Femenina y es la vicepresidenta de Hadassah en Cuba… Realmente he tenido mucha suerte, mi esposo además de ser capitán de la marina, es ingeniero marítimo. Yo les inculqué a mis hijos para que estudiaran, pero ellos lo hicieron sin ningún esfuerzo de mi parte. (Rosa Behar, Habana, 11 de abril del 2005.)

 …Yo no tengo quejas de mis hijos, hasta mi nieto está vinculado a la vida judía. Lo cual quiere decir que me he casado dos veces y las dos veces, mi esposa escogida ha sido fuera de la comunidad, como ve en ninguno de los dos casos he tenido que obligar. Mi esposa sabe lo que yo soy y lo que a mi me gustaría, así que mi esposa se integra a la vida judía. Si mi esposa se tiene que convertir y entrar a la mikve, ella se convierte y entra en la mikve, no hay problema. Dalia sabe que yo me voy a sentir mejor si ella se integra mejor a la vida comunitaria, tener un hogar judío, que si no lo hace, como ves, aquí esta es una casa judía. Desde que entras por esa puerta hay una mezuzá. (José Miller, Habana, 2 de mayo del 2005.)

…Mi nieta siempre recuerda el encendido de las velas. Ella comenzó a estudiar piano a los seis años y lo primero que quería aprender era el himno hebreo, entonces lo tocaba en la escuelita. Más adelante comenzó el varón a estudiar la viola. Son muy activos en la Comunidad, mi nieta es morá de la Escuela Dominical. Participa en los rikudim, en general los dos tienen una vida muy activa en la Comunidad. Mi hijo mayor participa activamente con su esposa en la Comunidad. Mi hijo Alberto hace unos años es el presidente de Adath Israel. Mi nuera se convirtió al judaísmo al igual que los niños.... En la época mía había familias que tenían sus disgustos porque los sefaradíes preferían casarse con sefaradíes y eso también pasaba con los ashkenazis, en mi caso eso no sucedió. … Mi hijo Alberto y su esposa se casaron en la sinagoga, bajo la jupa en un matrimonio colectivo de nueve parejas. El Rabino Samuel Szteinhendler fue el que ofició. Fue muy emocionante porque mis dos nietos tocaron la Marcha Nupcial , fue muy bello. Lo guardo con mucho recuerdo. (Ester Toruncha, Habana, 10 de agosto del 2005.)

 

Vinculación con la Comunidad Judía

 …Estuve un tiempo que no iba a los servicios religiosos, después empecé a ir al Patronato en el 1981 cuando mi hermano Luis empezó a oficiar los servicios religiosos. Estaba con Blummenkranz y Samuel Lipszyc. En aquel momento ellos eran poquitos…, hasta que empecé a ir a Adath Israel. Ahora me emociona ver a los niños cantar, en ese tiempo no cantaban niños, así tan chiquitos como ahora. También participo en la actividades del grupo SIMJA y en los ejercicios, se que si no fuera así, todo fuera distinto. (Sofía Chanivecky, Habana, 19 de enero del 2005.)

 … Ahora canto en Adath Israel, tengo una libreta, que canto el Adom Olam, yo soy el que canta todo ahí. Yo voy por las mañanas y por las tardes, todos los días, los lunes, jueves y sábados. Comparto con ellos las canciones. Por las tardes, ¿qué voy a hacer aquí en la casa? porque después que se murió la esposa mía, yo no he tenido a más nadie y solo no puedo hacer nada y allí me entretengo. También voy a los Majanet del grupo SIMJA… Bueno, diversión, expansión. ¿Qué va a hacer un viejo todo el día en su casa solo? ¿Qué hace? Para mi significa alegría, porque el que canta soy yo, el que lleva la voz cantante soy yo. Aunque me queda poco de la voz cantante, aunque ya me queda poca, son ochenta y un años, no es bobería. Yo he hecho todo lo que quería hacer. (Daniel Esquenasí, Habana, 9 de febrero del 2005.)

... De mi padre te cuento que no solamente era el presidente del Centro Sefaradi también era el presidente de la Junta Coordinadora de las Comunidades Hebreas de Cuba, entre paréntesis no quiero terminar esto sin decir que de la Sociedad Hebrea que yo conocí en aquella época y la forma que Miller lleva esto, esto está formidable. Miller ha hecho tremendo trabajo, lo veo, lo palpo y eso que yo no participo, pero lo veo, una gran obra.... Lo que hizo mi padre en aquella época fue muy difícil y me di cuenta por una carta que me hizo un amigo mío del cual mi padre fue guía espiritual.... porque al Templo de la Calle 17 iba a peregrinar todo el que se iba del país o que tenía situaciones difíciles ... sé que él por lo menos buenos consejos les daba. No tenía mucho para darle, pero consejos sí, apoyo espiritual. Una época que lejos de recibir algún tipo de beneficio por esa actividad, al contrario lo que le costaba, fue secretario de la Chevet Ahim, del cementerio y Bikur Holim, ahí siempre estaba él aportando su granito de arena. (Alberto Adato, Habana, 12 de febrero del 2005.)

…Yo me siento sumamente orgullosa de ser judía. En la adolescencia me enamoré de un no judío y de alguna manera me alejé bastante, además que hubo un éxodo, que este Patronato casi deja de existir. En mi casa se seguía haciendo el seder de Pesaj, pero ellos no me dejaban asistir, eso me dolía muchísimo. Cuando se fueron, con los años, volví a incorporarme, me casé después con un judío. Así que me he revindicado, de alguna manera, aunque mi mamá quería para mi un judío pero un judío rico. Quiero decirte una vez más que yo como judía me siento muy identificada donde quiera que esté, me siento siempre así. (Yolanda Igelcu, Habana, 3 de marzo del 2005.)

…Cuando yo terminé mi trabajo en Manzanillo, a pocos años de estar en la Habana , por el 1984, vino el Sheliaj del Rabino Luvabitch Appel de San Pablo, porque le habían hablado de mí, para ver si yo quería organizar un colegio hebreo aquí. Le dije que era difícil, pero que íbamos a tratar. Yo le hablé que aquí, en Cuba, antes de 1960 hubo cuatro escuelas judías, que prácticamente desaparecieron. Por más de veinte años no había educación judía… Nos reuníamos los domingos en el Patronato. Nosotros fuimos casa por casa, no fue fácil. La gente tenía miedo mandar a la sinagoga, eran épocas difíciles, aunque nosotros le hablamos que solo íbamos a hablar de nuestras raíces. Al principio no tuvimos mucha aceptación. Muchos de los que nos tiraron la puerta después fueron al colegio. Se había, prácticamente, perdido una generación, recogíamos los niños. Llegamos a tener veinte y un niños. Yo siempre cuento una anécdota, que cuando yo llevaba a los niños y cuando subían la escalinata de lasinagoga del Patronato, me preguntaban: " ¿Esto es una iglesia hebrea?". En las casas no había la continuación de la tradición. Le cambiábamos los nombres por nombres judíos, le decíamos que encendieran las velitas los viernes, le enseñamos lo que era una sinagoga, a todo el mundo le pusimos kipá…. Ya no era tan difícil. Al colegio le pusimos el nombre “Tikum Olam”, que quiere decir, “por un mundo mejor”. Lo importante es que los nietos trajeron a sus abuelos al colegio, así que eso es un ejemplo para otras colectividades del mundo, porque hay colectividades en el mundo que no tratan de reunirse y volver a estimular eso que tenemos nosotros, que por dentro lo tenemos y que nos sale al exterior. (Alberto Mechulam, Habana, 23 de marzo del 2005.)

 ....Para mi es un orgullo mantener la tradición judía y habérsela transmitido a mis hijos. (Rebeca Peison, Habana, 23 de marzo del 2005.)

…En el año 1992 empecé a asistir. En un Seder de Pesaj, me enteré que se iba a celebrar el 50 Aniversario de la Logia B’nei B’rith y mis hijos insistieron para que fuera. Porque yo pensaba sería lindo recordar mi primera época de trabajo. …A pesar de mis limitaciones de salud, actualmente me encuentro activa, participo en todas las actividades, los jueves hacemos la Jale del viernes y el sábado, si hay alguna festividad hacemos dulces y comida judía. Pertenezco a la Hevra Kaddisha para las mujeres, cuando hay una judía que muere. Mi hermano está en Israel hizo aliya con su familia, está muy feliz y muy contento en Israel. Yo me siento muy feliz de pertenecer al pueblo judío. Soy judía y me crié en el judaísmo y se lo he trasmitido a mis hijos y toda mi familia. Si estuviéramos siempre unidos no habría antisemitismo, ahora aquí debemos seguir estando unidos, participando y no acobardarnos por nada. Para que el Pueblo de Israel viva y sobreviva a todos los tiempos.
(Ester Toruncha, 10 de agosto del 2005)

…Yo tengo más actividad a finales de los ’70 principio de los ’80 que habían más personas, entonces empecé a comunicarme más, sobre todo con el Patronato. Que recuerdo que los traían, eran mayores. De momento comienzan a ayudar, el Joint Distribution, ya para ese entonces mis hijos están más grandes y teníamos más participación. ... Lo más gracioso de la historia mía es que vengo a tener más actividad después de los cincuenta años. A principio de los ’90 se organiza la Organización Femenina Hebrea de Cuba, que sí había sido una organización fuerte, pero había perdido su vigencia, entonces nos dimos a la tarea de organizarla….. realmente empieza a surgir la idea de crear una farmacia y comenzar la distribución de medicamentos, que es una de las cosas que más me ha gustado hacer en la comunidad. A principio de los ’90 se puede decir que es cuando tengo un papel más relevante en la Comunidad La Farmacia Comunitaria se funda a principio de los ’90.
(Rosa
Behar, Habana, 11 de abril del 2005.)

...Me da mucha alegría hacer los rezos, los rabinos y los Jazán sienten mucha satisfacción al hacer los rezos, yo no canto bien pero lo hago con gusto, hasta que preparen a otros muchachos, sé que hay varios muchachos que se están preparando. Lo importante es que se quiten el miedo escénico, el miedo a cometer un error. No se tiene que tener miedo, a mí me pasó, pero yo lo superé y me dije:" Si yo lo estoy haciendo voluntario, con todo el poder de mi alma lo tengo que hacer bien”. Hay que empezar a aprender por el Kabbalat Shabbat porque así se pierde el miedo escénico porque el público ayuda mucho. Es bueno qué los jóvenes también vengan a ayudar los sábados por la mañana, que me vean y me oigan para que aprendan , así hay un Jazán preparado para cualquier eventualidad. (Roberto Behar, Habana, 20 de abril 2005.)

 … En el 1970 comienzo a reintegrarme a la Comunidad, es decir acercarme a la Comunidad. Todavía la Comunidad se podía mantener, pero el proceso de emigración continuaba, cada día era más débil la Comunidad Judía. Y llega la década del ’80 que es la década del Mariel donde quizás el grupo más importante de la Comunidad Judía se va del país, incluyendo entre el ’80 y el ’81 los dirigentes del Patronato. Es a petición de ellos mismos que yo paso a ocupar la posición que tengo en el Patronato. Se iban del país tenían que dejar a alguien y pensaron que yo lo podía hacer....Lo único que pude hacer yo fue sostener la situación hasta ver donde llegaba. Lo que si le digo es que nunca nadie durante esos años desde 1970 a 1981 nunca a nadie le pasó por la mente otra cosa que la Comunidad Judía tarde o temprano desaparecería totalmente. Nadie pensó en una recuperación y muchas cosas que no se debieron haber hecho se hicieron precisamente por pensar de esa manera.... y es lo que me lleva a mi, cuando ya la comunidad está en decadencia a no querer aceptar que todo aquello que se había construido, aquello que se había hecho, está bien ya no era igual, ya no tenía el esplendor que había tenido en su época mejor, pero no tenía que desaparecer. Descendientes de judíos que querían volver a las raíces, resucitar aquello, rescatarlo aquello que se estaba perdiendo… y eso fue lo que hicimos. Esa oportunidad fue a partir del 1990, nos faltaba recursos, nos faltaba apoyo y eso es lo que conseguimos… y eso es lo que tenemos hoy, gracias a eso podemos tener todas esas cosas que estamos haciendo, actividades. Es una comunidad que ha respondido bien, debe mantenerse como estaba hasta ahora.
(José Miller, Habana, 2 de mayo del 2005.)

…Aunque, como regla, no participo en las celebraciones religiosas de la Comunidad Hebrea , suelo asistir a las actividades culturales y celebraciones diversas que ella organiza e incluso he pronunciado alguna que otra conferencia en el Patronato. Pero lo que más me satisface es haber promovido, con el apoyo de su presidente, Dr. Miller, la publicación de un folleto donde se relatan de manera verdaderamente impresionante y aleccionadora los sufrimientos experimentados por Hella y Frank Roubicek, dos víctimas de la persecución antisemita nazi, que en 1995 visitaron nuestro país. (José Altshuler, Habana, 15 de junio de 2005.)

…En los ’70 hay que decir que había festividades que no podíamos hacer, carecíamos del rabino u oficiante que pudiera desarrollar, si recibíamos algunos libros, los productos, pero fueron años muy difíciles, podemos decir así. La vida judía quedo restringida, casi anulada porque no teníamos quien pudiera oficiar, algunas veces nos reuníamos y comentábamos. Llegó el momento que se interrumpió quedó inactiva la Comunidad de Santiago de Cuba, esa fue realmente una situación que no agradó a nadie, hasta que al fin hubo una reapertura y esa reapertura fue para bien. Esa fue una situación triste que no agradó a nadie. Esa fue la situación que se vivió hasta que se reabrió la sinagoga, con eso culminó una época de silencio,i con la inyección de jóvenes que estimula mucho. La Comunidad de Santiago de Cuba, fue ganando en sabiduría, hasta este momento tenemos una avanzada que participa con la ayuda de muchos, con el apoyo, con el impulso de todos.... Hasta estos momentos que tenemos el privilegio de participar ya con una avanzada edad, de participar de verdad, no sólo ser un judío más, sino ser un judío representando a la tercera edad que es muy querido de todos los dirigentes actuales de la lasinagoga.
(Jacobo Behar, Santiago de Cuba, 14 de septiembre del 2005.)

 …En el 1967 mi padre comienza a oficiar los servicios religiosos porque el rabino se fue hasta que en el ’79 se cierran las puestas de la sinagoga, y se quedan las familias en sus casas celebrando algunas festividades. Me siento muy orgullosa de ser judía porque desde que nací todo lo que vi fue eso de mis padres, que los quiero mucho. Si yo vuelvo a nacer quiero volver a ser judía con los mismos padres. Yo estoy muy orgullosa de tener un hijo que es un artista que toca el shofar y lee la Torá. Sé que si mi padre estuviera vivo estaría muy orgulloso de él y de los cuadros religiosos que hace.
(Matilde Farin , Santiago de Cuba, 15 de septiembre del 2005.)

…Estuve un tiempo sin saber de judaísmo, hasta que nos avisaron desde Santiago de Cuba que iba a venir un delegado del Joint. Él fue quien nos trato de unir y así nacieron las comunidades de Manzanillo y Campechuela. El primer presidente de Campechuela fue mi hijo Enrique, al irse Enrique para Israel tuve que asumir la presidencia de la Comunidad. Hace hoy -nueve años de eso. Se hicieron las conversiones después. Esto nos motivo a seguir luchando por lo que es la Comunidad., nos quedan tres parejas por convertirse En mi casa se ha celebrado Pesaj, Rosh Hashaná, Shavuot, siempre esforzándonos al máximo para que cada festividad quede lo mejor posible. (León Bali, Campechuela, 5 de diciembre del 2005.)

…Recuerdo que en el 1992, se comenzó a trabajar con el propósito de volver a rescatar a las familias judías de Camagüey y fundar una nueva comunidad. Nos reuníamos en distintas casas, como la de Raquel Albojaire, la de mi hermana Coralia en General Gómez. Fuimos trabajando en esto, éramos como cien personas, y empezamos a luchar por un local. En ese momento la sinagoga no resultaba ser el lugar adecuado, la casa social era la grande. Hasta que se logró la autorización de un local por el Gobierno que es en el edificio que estamos hoy. En 1998 se compra esta casa, la cual es una donación que se le dio a la Comunidad, donde participa el Dr Miller… Hay muchos proyectos para reparar toda la casa. Estamos tratando de hacer una casa sinagoga que reúna las condiciones para el disfrute de las nuevas generaciones. (David Pernas, Camagüey, 26 de diciembre del 2005. )  

…En el año ’92 la Comunidad Judía de Camagüey empieza a renacer y empezamos a luchar por rescatar las raíces de los antepasados nuestros. Empezamos porque en casa de Raquel Albojaire, su papá nos daba los productos de Pesajque todos los años se daban. …Empezamos a rescatara la tradición, después nos fuimos para casa de Coralia Pernas, la hermana de David que la ofreció para hacer el Shabbat, ahí se hicieron los Shabbat unos años, luego surgió lo que tenemos hoy en día que es la sinagoga. Ahora que tenemos la sinagoga ahora toda la Comunidad es una familia, hay veces que me siento mal y vengo a los Shabbat y después me siento maravillosamente. …Ser judía es algo que yo vi desde que era chiquita, es la religión de mis padres y no lo cambio por nada, para mi es todo.... Yo no tengo familia porque mi hermano vive en La Habana la Comunidad es mi familia, ese momento que estoy aquí es paz con Dios, esa es la verdad. (Raquel Romano, Camagüey, 26 de diciembre, 2005, )

… yo quisiera, por estar mi mamá, mi papá y mi hermano enterrados en el cementerio hebreo, quiero que cuando yo me muera me entierren ahí, ya tengo ochenta años y no es que sea pesimista y que esté pensando en morir. Yo quiero vivir mucho y con salud, pero bueno es la ley de la vida. (Matilde Politi , Habana, 17 de febrero del 2006.)