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Mis orígenes

 
La historia de mis padres…

...Resulta que había una costumbre, para que vayan ustedes aprendiendo, que no había mujeres hebreas aquí. Les dije que venía la inmigración, primeramente de hombres. Todos los hombres vinieron huyendo, se puede decir huyendo, yo no quiero decir huyendo pero emigraron de Turquía a La Habana, unos a La Habana, otros se fueron para Argentina o irían para otros lados. Era una costumbre que siempre han tenido, si no tienen dinero no se casan y por eso querían casarse. Pero ¿cómo se podían casar?, porque aquí no habían hebreas y ellos no se querían casar con cubanas cristianas, sino con hebreas. Entonces ustedes saben que había mujeres casaderas, que trataban de casar a la gente. ¿Cómo se dice a ellas? Casamenteras? Casamenteras, que trataban de casar a la gente. León se casó, ya se casó Isaac con las mujeres que vinieron de allá. Pero a papá lo animaron para ver si se casaba también, ya tenía buena situación. Le vinieron a decir: "Chico, ahí tenemos una gente de Turquía, una señora que tiene varias hijas".... Todavía estaban en Turquía, mi madre y las hermanas, que eran la tía Rachel, la tía Donna y mi madre que se llamaba Ida, y papá dijo: Bueno, que me manden fotos a ver si me interesa alguna" . Se iban a casar, enamorarse por fotos....Entonces hicieron así, le mandaron fotos de mamá, fotos de Donna y fotos de la tía Rachel. Pero que entonces, le mandan medio cuerpo, medio cuerpo de mi madre Ida y dice:"A mí me gusta esta mujer, que era de medio cuerpo, pero la foto la quiero entera, verla entera porque puede ser coja, puede ser bajita y puede ser toda deformada y yo no voy a casarme con una que no sepa yo que, o que esté deformada" (risas). Porque después había que gastarse el dinero para mandarla a buscar. Entonces mi abuela que se llamaba Ventura era viuda y como quería casar a las hijas mandó otra vez fotos de mi madre a mi padre. Le mandaron una completa, entera. Entonces le gustó mi madre y le dijo:"Sí, que la manden".... (Salomón Mitrani, Habana, 4 de enero del 2005.)

…mi padre sabía un poco de hebreo, por lo menos sabía lo que leía, mi padre fue casi un ejemplo de muchos de los judíos que venían y que empezaban por abajo. Tenía veinte años. El asunto es que él vino con una mano delante y otra atrás ( frase usada para indicar que una persona es muy pobre y cuenta con escasos recursos para sobrevivir) algunos amigos aquí.... le dieron ropa a crédito para venderlas y él me contaba que a veces después de haber salido fuera de Sagua, tenían que retornar a pie por la línea del ferrocarril porque no había vendido nada, él se conocía todos los pueblos que habían en el camino del ferrocarril, digamos de Villa Clara a Sagua que es por donde empezó. (Alberto Adato, Habana, 12 febrero del 2005.)

…yo aunque nací en Cuba y nunca había salido de Cuba tenía conocimiento de esa familia de mi madre por fotografías, por lo que ella contaba, por el cariño y la forma en que ella decía las cosas que tal parecía como que estuvieran viviendo también en Cuba. Ella también trajo muchas cosas de allá de Europa, trajo un colchón de plumas, almohadas de plumas, un samovar, trajo cosas. Yo crecí en ese ambiente, vinculado a los recuerdos, a los recuerdos del hogar y de la familia donde se había criado mi madre. Y contaba muchas cosas, es decir, las veces que fueron agredidos por pogroms y todas esas cosas, mi abuelo fue víctima de un pogrom. Todo eso me fue trasmitido por mi madre y crecí con conocimiento de eso.... Ellos llegaron solteros, se conocieron aquí en La Habana y se casaron aquí en La Habana. Porque mi madre vino con su madrastra y sus medios hermanos, sus medios hermanos, venían también con el propósito de irse a los Estados Unidos como muchos judíos que llegaban en aquella época, arribaron a Cuba y estuvieron en Cuba temporalmente esperando el momento de entrar en los Estados Unidos. (José Miller, Habana, 2 de mayo del 2005.)

…Mi papá, de catorce años, vino a Cuba de polizonte en un barco. Después de unos meses de trabajo aquí vio que había posibilidades de trabajar, le gustó Cuba. Decidió irse para Turquía, hizo el Servicio Militar, vio a su familia. Se casaron, mi mamá y él y vinieron a Cuba en su Luna de Miel. Sí a mi mamá le gustaba Cuba, ellos se quedaban… y así fue, más nunca volvieron a su país. Mi papá, llamado José Toruncha, trabajaba allá en Turquía, pero al casarse se establecieron aquí... El 27 de noviembre de 1935, llegaron a Cuba en barco, al mes de casados. Vivían en la Habana Vieja. Se mudaron para una vivienda que era en la calle Acosta allí vivieron dos años o tres…un año antes de yo nacer se mudaron para Marianao, ahí vivieron un año, pero extrañaban el pan, las bodegas judías, todos los comercios judíos que habían, de comestibles en la Habana , decidieron mudarse para la Habana Vieja …Mi papá era vendedor de tela, ambulante, en la calle Cristo, Bernaza, esos lugares. Después las vendía a plazo en la Víbora, 10 de Octubre, Santo Suárez, Luyanó, Lawton. (Ester Toruncha, Habana, 10 de agosto del 2005.)

Las costumbres de mi casa…

…Cuando yo era chiquito pasé mucho trabajo en Polonia, tuve que ayudar a mi mamá, nos levantábamos a las cuatro de la mañana a buscar el pan. Porque ella tenía una bodeguita. Empezamos a luchar, el único juguete que yo tenía era una llanta de bicicleta con un palito, ese era el juguete que yo tenía para pasear y para todo... Iba al colegio de hebreos de Ostrolenka. Íbamos a la sinagoga y después a comer. Mi mamá hacia gefilte fish. Sólo era mi mamá, la abuela y nosotros dos. Después íbamos a visitar las hermanas. Hablábamos en idish y en polaco.... Recuerdo que en la bodeguita que tenía mi mamá cuando ella salía, mi abuela se quedaba, pero cuando ella iba para atrás yo me llevaba dulcecitos. Nunca se dieron cuenta porque yo me limpiaba enseguida la boca, mi mamá no me cogío en nada. (Enrique Bender, Habana, 3 enero del 2005.)

...Mi tío Isaac era el que hacía el servicio religioso en la casa, porque él todo los días cuando se levantaba por las mañanas hacía las oraciones en hebreo y a la hora de almuerzo y por la noche, así que él era el único que llevaba la religión porque los demás éramos analfabetos, no sabíamos leer en hebreo. No quiere decir que no eran religiosos. Siempre buscábamos al tío Isaac para el mendar (Yiztkor) de abuelo.. (Salomón Mitrani, Habana, 4 de Enero del 2005.)

...En mi casa todas las fiestas tradicionales se celebraban, por ejemplo siempre- en Januca se hablaba de Januca gelt, que era dinero que nos regalaban a los niños. En Pesaj mi casa hacíamos Seder. Era donde se celebraba Pesaj, con toda la familia.. Recuerdo que mi papá ponía una copita para esperar al Mesías. Yo diría que era la niña religiosa de la familia. Recuerdo que mi mamá era muy celosa con todos los utensilios. Todo lo de Pesaj estaba guardado, se lavaba, se guardaba todo, teníamos que limpiar.(Yolanda Igelcu, Habana, 3 de marzo del 2005.)

…En mi niñez siempre estuve muy ligado a las costumbres judías. Los sábados, cuando vivíamos en Luyanó, íbamos a casa de mis abuelos y comíamos allá. Cuando había fiestas, también íbamos y los sábados íbamos a la sinagoga de Inquisidor, ahí se llenaba, era una sinagoga ortodoxa. Antes, todas las sinagogas eran ortodoxas, se hacían grandes actividades. (Alberto Mechulam, Habana, 23 de marzo 2005.)

…Mi mamá guardaba en la vitrina la matzá del año entero porque eso daba suerte. Todo el año lo de Pesaj, la vajilla, todo se colocaba en otro lugar pues era kasher. Nosotros celebrábamos estos días solos, no como ahora que se hace en la Comunidad. No comíamos puerco esa carne es maldecida por Dios, porque el puerco come y nunca mira para arriba y los pollos si, ellos miran para arriba. (Virginia Romano, Santa Clara, 15 de marzo 2005.)

…Mi abuelo, mi madre me lo decía, tenía el nombre familiar, en la familia de Sojer, Sojer, así. A mi costó trabajo saber qué quería decir porque de donde venía ese nombre, Sojer, y mi mamá me puso el nombre de mi abuelo: Sojer no es nada más que la adaptación del nombre Isahar, Isahar ,o sea, en Idish ellos dicen Isashojer, y se queda Sojer, Sojer, que así era como mi madre me puso a mí, pero a la hora de llevarme al juzgado en el Registro Civil para inscribirme eso de Sojer era muy complicado para escribir por el escribano y entonces se adoptó el nombre de José. A sí fue como me inscribieron y soy José en mi inscripción de nacimiento. En mi vida civil, lógicamente, lo mejor y lo más fácil y menos complicado es que yo me siga llamando José. En el seno de mi familia; mis hermanos; mis tías, las que todavía viven y mi hermana; yo sigo siendo Sojer, que era como yo me llamaba en mi casa. (José Miller, Habana, 2 de mayo del 2005.)

…Mi madre y mi padre sabían mucho de tradición oral, de cómo se hacen las cosas, ¿me entiende? Sobre todo, del punto de vista kasher, del punto de vista de encender las velas los viernes, todas esas cosas, ¿saben? Ver la historia judía, cosas de la Biblia , de la Torá, ese conocimiento no lo tenían, lo único que tenían era un libro de rezos y sus tefilín que tenía mi padre, sus tefilín y su libro de rezos, era todo lo que sabía, pero no te podía contar mucho de historias bíblicas ni de nada, entonces, es bueno que en un colegio hebreo usted aprende todas esas cosas, aprende mucho.…Pero sentirse judío, sentir lo que es vivir como judío, disfrutar la vida judía, eso no lo puede hacer si no es en la casa. La casa es la primera escuela, la mejor escuela.... (José Miller, Habana, 2 de mayo 2005.)

 
Festividades judías

…En Colón no había Comunidad, entonces los productos no los mandaban allá por correo año por año, las cosas de Pesaj. Celebrábamos muchas Pesaj allá. Ah! hija de lo más bonito… Mi mamá… hacía tanta limpieza, tanto trabajo en esa semana, que la misma noche de Pesaj, ella no podía asistir de tan cansada que estaba.... Bueno, entonces a mis hermanitos chiquitos les ponían como unas bolsitas atrás, de matzá como recordando el tiempo en que estábamos en Israel,… ¿Recuerdan... los tiempos de Egipto? Cuando empezaba el Seder, les ponían unas bolsistas a los dos varones, pero como coincidía con la semana santa, mi cuñado que es el papá de Susana Esquenasí cerraba las puertas y las ventanas, le daba mucha pena porque nosotros cantábamos Cabritico y todas las canciones que se cantan en Pesaj. (Regina Mitrani, Habana, 5 diciembre del 2004.)

Cuando venían las festividades hebreas se hacían en las casas. Por ejemplo: Januca, Purim, sobre todo Pesaj era la que se hacía. ¿Dónde se hacía? Siempre se acostumbraba hacerla en casa del hermano mayor. Pero como el hermano mayor no tuvo hijos, entonces se hacían las fiestas en casa del tío Isaac. Que era el que tenía más hijos....Se hacía una mesa grandísima. Las madres se encargaban de estar sirviendo las mesas. No había criadas ni nada de eso, no se usaba. Lo que se usaba era que las mismas esposas sirvieran las mesas, naturalmente lo primero que se hacía era leer en hebreo, el único que sabía era el tío Isaac que daba las primeras oraciones.Todo en hebreo se hacía y después se hacía en español también para que nosotros aprendiéramos. En eso estábamos ya chiquiticos nosotros, empezábamos con la corredera, la agitadera y eso, dentro de la misma casa, la mesa era grande....Todos nos reuníamos menos el tío José, porque las costumbres hebreas son tan radicales que casi no lo citaban, lo tenían un poquito marginado. Pues fue el único que no se casó con hebrea, ella era una española, que era doméstica de la casa de uno de ellos, no sé de cual de las casas era. Se llamaba Corona de apellido. (Salomón Mitrani, Habana, 4 de enero del 2005.)

.…La vida de nosotros era bastante activa en la Sociedad Hebrea. íbamos a muchas fiestas, las festividades hebreas las celebrábamos generalmente en el Centro Israelita, de la Habana. ¿Sabes dónde queda? Íbamos cuando Rosh Hashaná, Iom Kippur.En Pesaj nos reuníamos en familia, nos reuníamos con el hermano de mi mamá. Siempre celebrábamos junto Pesaj. La primera noche de Pesaj en la casa de nosotros, la segunda noche en la casa de ellos. Así era como celebrábamos las festividades hebreas. (Sofía Chanivecky, Habana,19 de enero del 2005.)

…Ahí también celebrábamos las fiestas, y otras veces se celebraban en el Patronato, el teatro estaba lleno, daba gusto hacerlo. En aquel tiempo había muchos judíos en Cuba. La escuela nuestra fue la primera cuando se inauguró el Patronato, que celebró una fiesta. Por ejemplo si era Purim se hacia, en Idish, en forma de obra de teatro, se hacía un libreto en Idish, con varios personajes. Había un coreógrafo. En una ocasión fui electa Reina Ester, para mí fue muy importante porque se elegía a la niña que más boletos vendía. Tuve la suerte de vender esos boletos. Yo conocía la historia y me gustó mucho.... Nosotros íbamos a un lugar a alquilar los trajes, eso para mi era una alegría tremenda.... Los padres, después que nos veían en el teatro se ponían muy contentos y orgullosos. En esa escuela, semanalmente se hacían los encendidos de las velas, lo hacíamos a eso de las cuatro de la tarde, siempre había alumnas que lo hacían, yo era una de ellas. A mi se me facilitaba mucho hablar el Idish. Me gustaba muchísimo hacer todo eso, que era el pertenecer a una familia judía, a mi siempre me gustaba participar. Las festividades grandes la hacíamos en el Patronato:Purim, Januca y las más chiquitas como Succot, en la escuela. (Yolanda Igelcu, Habana, 3 de marzo del 2005.)

…Las fiestas de Pesaj las pasábamos con mis abuelos. Yo siempre digo que todas las fiestas son importantes, pero Pesaj para mi, es la más importante. Me acuerdo cuando hacíamos Pesaj en casa de mi abuelo, que nos reuníamos como veinte familias. Mi abuelo siempre dejaba la puerta abierta y era raro que el hijo de Madame Venturina no fuera. La madre se murió y él se apartó algo del judaísmo, pero él no faltaba a Pesaj. Siempre decía que recordaba a su madre. Otras amistades venían, era mucha la alegría. Esos tiempos es difícil que vuelvan. En la memoria si, pero en la realidad no. (Alberto Mechulam, Habana, 23 de marzo del 2005.)

Pesaj siempre lo celebrábamos en Cienfuegos, recuerdo un matrimonio que no tenía hijos que se llamaba él, Salomón y ella, Zoila Behar. Una señora muy gruesa pero muy bonita, muy dulce. Ella siempre hacía actividades en su casa. Ponía una mesa muy grande y parece que como no tenía hijos le gustaba hacerle cosas a los niños. Nos hacía caramelos, los caramelos eran de forma de Magen David. A las ensaladas, le ponía una bandera Hebrea (de Israel). Las familias tenían varios niños y todos estábamos en la misma escuela. La pasábamos muy bien. (Rebeca Peison, Habana, 23 de marzo del 2005.)

… Por ejemplo Pesaj era una celebración que se hacía en familia, no íbamos a la Comunidad como ahora que nos reunimos porque tenemos tantos familiares fuera. Pesaj era una celebración que venían todos los hermanos de mi papá y todos los primos y nos reuníamos juntos para esa celebración, cantábamos canciones de Pesaj, nos poníamos la bolsita con la matzá, como cuando los judíos salieron de Egipto, cantábamos las canciones del cabritico. (Rosa Behar, Habana,11 de abril del 2005.)

…Recuerdo que la vida judía de las festividades, en Rosh Hashaná era muy alegre, recuerdo que en Pesaj se botaba todo lo que no servía, se limpiaba toda la casa, se ponían todos los cubiertos nuevos y se hacía las comidas tradicionales. A nosotros nos gustaba mucho porque a mi mamá le encantaba cantar canciones alegóricas... Recuerdo que mi mamá hacía las lámparas de Shabbat me decía ven ayúdame hacía mechitas de algodón con palillitos y hacía el mecherito y se encendía todos los viernes a las 6 de la tarde. Ellos no acostumbraban a hacer nada los sábados se respetaban mucho el Shabbat. En mi casa no se comía puerco, no se comía manteca, todo con aceite. Cada vez que nos decían ya se acercan las fiestas nos poníamos muy contentos, porque a ella además de cantar le gustaba bailar bailes turcos, había veces que se cogía en onda corta canciones de esos lugares y ella le encantaba bailar esa música. En Pesaj teníamos que buscar la matzá por toda la casa, siempre nos daban un cartuchito ( una bolsita) con algo, así que los cuatro ”fajaos” buscábamos la matzá y eso era como una fiesta. En los días de Rosh Hashaná mi papá y mis hermanos se vestían de traje, no trabajaban esos días, se iban a la sinagoga, había veces que nos llevaban a las hembras que éramos más chiquitas. (Raquel Romano, Camagüey, 26 de diciembre del 2005.)