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Mi juventud

 
Recuerdos de mi juventud

…Me casé… vino el Jajam a mi casa, hicimos como un altar y me casé por la religión. Pero allí pasó una anécdota cómica, porque resulta que yo tenía un novio judío también ¿No sé así ahora existe eso? Antiguamente, el ser novios es como medio matrimonio… casi... entonces secuestraron al Jajam, que me iba a casar, yo estuve vestida de novia esperando. Me vestí en casa de mi hermana, la mamá de Susana y el Jajam no venía, no venía, y era que el novio que tenía antes lo secuestró con otros dos paisanos si… dice que no… que tenía que descasarme primero porque había muchos papeles firmados por mí cuando fui novia de él, entonces lo demoró para hacerme el daño. Este primer novio lo conocí en la Sociedad. Se llama Jacobo Melchoa, que ya murió. Yo era muy chiquita, tú sabes que uno no las piensa, él venía y en vez de hablar conmigo se ponía a jugar dominó, y entonces me puse brava y me pelié con él. Entonces conocí a José Ojalvo allí mismo en Luyanó. En el barrio de Luyanó, en el barrio Pérez y Fábrica, estaban casi todas las familias judías. Lo conocí a él y me cayó muy bien, porque era un hombre muy inteligente, se podía hablar de todo con él. El vino de diecieseis años de Turquía. Yo tenía diecisiete y él tenía veinte y seis. Así que el día de la boda nos hicieron esperar, hasta que al fin llego el Jajam y nos casó por la religión, ya yo me había casado por lo civil. Todo tuvo un final feliz (risas).
(Regina Mitrani, Habana, 22 de diciembre del 2004.)

…Yo también compuse canciones: Como me enamoré me vino la inspiración y compuse la canción “Cual Velo de Tul”. Porque yo veía la luna así como un ave, como una cosa que parecía un tul. Esa la grabaron y se oyó por radio que la cantaba Gladis Fernández, no había televisión. Escribí otras "OH!, Mi Luna de Miel”, “Luz a mi Existir”, “En tanta Soledad”. No, no se cantaron, pero al menos yo lo viví.
“Al Fin Llegaste a Mí”. ¡Esa fue la que premiaron en el Festival del Creador en la Catedral fue donde se celebró (muestra recorte de periódico).
Sofía canta…
Llegaste junto a mí, al fin llegaste a mi,
Tu mirada me envolvió como en un limbo de luz,
En tu mirar adiviné tu sincero y gran amor,
Me supiste comprender y llegar al corazón
Al fin llegaste a mí, ahora sí soy feliz,
Al fin ya estas aquí, ahora sí soy feliz (bis).
(Sofía Chanivecky, Habana, 19 de enero del 2005.)

…Antes del 1950, yo no vivía todo el tiempo en la Lisa con mi madre. Yo vine a vivir para acá (Habana Vieja) porque yo trabajaba en el Central Toledo, vendía periódico, limpiaba zapatos y trabajaba de adicional aquí en el muelle. Yo empecé a trabajar en el Central Toledo en el cincuenta y pico… no en el año cuarenta y cuatro, que es el Ciclón del 1944. Arrasó con el ingenio. Empecé a trabajar en la reconstrucción de ese ingenio, ganaba un peso y sesenta y cinco centavos diario. Era ayudante de todo, de cualquiera, ayudante de mecánico. Luego le caí bien a la gente, porque yo trabajaba de verdad y me dieron un lugarcito ahí en la refinería. Era engrasador de la refinería y estuve trabajando mucho tiempo ahí. Luego empecé a venir aquí a la Habana. Empecé aquí en el muelle, en el muelle era un lugar que no era fijo nadie. Había individuos que eran fijos, pero yo no era fijo, yo le hacía mandaditos (Daniel Esquenazí, Habana, 9 de febrero del 2005.)

…como por el año 1953 ahí hago relación de amistad con Moisés Baly que estaba de novio, que se iba a casar con Luisa Maya y él estaba empezando a revivir la Macabi... . y empezamos a revivir la Macabi, empezamos a aglutinar... . Moisés Baly todavía está en Cuba y a lo mejor ustedes están interesados en conectarse con él, porque tiene muchas vivencias, se casó con esa muchacha que era farmacéutica y a los pocos años murió. Pero bueno, empezó a revitalizar e hicimos una serie de actividades de tipo social… En el Circulo Universitario yo tuve una amplia participación durante dos o tres años. Era netamente universitario. Nosotros hacíamos actividades semanales. En el local de Beth Israel, nosotros nos reuníamos los miércoles, menos un miércoles, que nos reuníamos la Directiva. Eran prácticamente tres miércoles mensuales de actividad.... Saúl Yelín fue dirigente también junto con Alfredo Zackroisky, del Círculo Universitario. Saúl Yelín era brillante. Educado en una escuela de Cárdenas. Muy buen organizador, muy buena gente, de gran virtud humana también en la directiva estaba Elda Sevy, Rafael Krabeks. Esos son los compañeros que yo tenía en el Círculo Universitario... muy buenos...muy buenos. (Alberto Adato, Habana, 12 de febrero del 2005.)

…Yo cuando tuve más experiencia fue en la Habana pues mis suegros eran muy religiosos. Todos los viernes nos reuníamos en noche de familia. Iba a casa de mis suegros y el sábado por la mañana íbamos a Chevet Ahim en Inquisidor. Los sábados no se tocaba candela. Mi suegra hacía la comida el viernes, el sábado comíamos la comida fría. Encendíamos las velas los sábados. Mi suegra era del campo de Silivri en Turquía y hacia borekas, fila, gelfilte fish. Yo aprendí a cocinar todo esto, aunque no se hacer es la bulema de calabaza con azúcar y canela. La hacía de acelga con queso y cocinaba muy bien. Mi mamá nunca fue así porque ella lo que se dedicaba en Estambul era a bordar para otros.
(Virginia Romano, Santa Clara,15 de marzo del 2005.)

…Durante todo este tiempo yo empecé a pertenecer a la Hanoar Hatzioni, era un movimiento halutziano (pioneros) que había en Cuba, de una tendencia ancestral, que prepara a jóvenes para trabajar en Israel, no era como la Hashomer Hatzair, que es una tendencia izquierdista, pero nos llevábamos bien, hacíamos Majanet. Yo llegué a ocupar todos los cargos importantes. Después empecé con la Macabi, trabajé con Isaac Salinas. Fui el último presidente de la Macabi, que tuvo hasta que se disolvió, porque se fue todo el mundo. Hacíamos fiestas frente al Capitolio, estaba la Chevet Ahim. Nuestras actividades eran muy buenas y cuando venían los jóvenes del Patronato a visitarnos estaban asombrados como teníamos tanta alegría, porque teníamos un equipo que yo era el responsable, éramos seis muchachos que sacábamos a bailar a todas las muchachas. Ahí todo el mundo bailaba, no importa si era bonita o fea. Nadie dejaba de bailar, imagínate, cuando llegaba la gente del Patronato que eran más finas, se asombraban. (Alberto Mechulam, Habana, 23 de marzo del 2005,)

…Cuando estaba mayorcita que estábamos mejor instalados, iba a un lugar que se llamaba Folkcenter para aprender hebreo que quedaba en la calle Zulueta, ahí íbamos los más izquierdistas, mi papá simpatizaba mucho con el Partido Socialista. Era un lugar que te enseñaban a bailar. En el Folkcenter los mayores se reunían y los jovencitos nos divertíamos, me enseñaban a leer y escribir el hebreo y el Idish.
(Dina Elena Nudelfunden , Habana, 26 de abril 2005.)

...Ya después en Marianao, una vez que se produce la ruptura, el rompimiento con la novia empecé a escribir y en 1953 empiezo a publicar los primeros trabajos en el periódico "El Sol" de allí mismo de Marianao. Pero al mismo tiempo mi tienda empezó a convertirse en una tertulia literaria, aquello no tenía nada que ver con el comercio clásico, no solamente estaba esa tertulia, es que yo convoqué a un concurso literario y periodístico. Incluso lo que no hace ningún comerciante con la cabeza bien puesta y yo por supuesto no tenía la cabeza bien puesta para ser comerciante. En las vidrieras a veces en vez de tener mercancías para que el posible cliente viera lo que ahí había, me dediqué por ejemplo cuando el Centenario de Martí, que coincidió, cojí las dos vidrieras y se las dediqué a Martí, otras veces a otras historias de un patriota.
(Jaime Sarusky, Habana, 15 de julio del 2005.)

...participé en muchas organizaciones juveniles, la más importante para mi fue cuando tenia doce años que era la Hanoar Hatzinoi, que nos reuníamos todos los sábados por la tarde, era en Prado # 260 en los altos, teníamos los juegos, los bailes. Estábamos divididos por kutzá. Participaba en el tiempo que teníamos libre en el majanet. Es una etapa muy bonita que recuerdo con mucho gusto, allí estuve hasta los dieciseis años. Después se formó una organización juvenil en el Centro Israelita de Cuba, que era un club juvenil judío. Teníamos bailes y actividades, los domingos nos reuníamos e íbamos al cine, la playa, el Casino Deportivo.Tuve una vida activa judía.(Ester Toruncha, Habana, 10 de agosto del 2005.)

…Cuando conocí a mi esposa le dije que yo quería hacer una relación formal pero que yo sabía que era cristiana y yo era hebreo y que en mi casa no podía haber imágenes, ni nada de cristianismo. Si en esas condiciones ella me aceptaba yo me casaba. Ella lo aceptó, pero me hizo una proposición y era que si algún día teníamos hijos que ninguno de los dos debíamos influir sobre ellos para que se inclinaran a alguna de las dos religiones. El acuerdo fue sellado, pasaron los años, tengo hijos en Israel, y la otra esta en Campechuela, es médico. Mi nieta se convirtió. Mi esposa se convirtió, nos casamos por la sinagoga en Santiago de Cuba. Fue todo sin imposición, lo que yo deseaba... En estos días he pensado en esto, tengo en Israel dos nietos y vinieron a visitar y ya hablan el hebreo perfecto. Eso me satisface mucho. Yo les decía a mis hijos que como no había sinagoga en Campechuela quería que supieran por lo menos lo que eran y lo que era su padre un hebreo completo de corazón. (León Bali, Campechuela,15 de diciembre del 2005.)

Una anécdota para contar…

…Empezamos a marchar en hebreo, pero es que viene una máquina y ven que estamos marchando en hebreo y no entiende. Slowiejczyk le dice que se vaya, entonces el individuo con el carné en la mano le dice que él es periodista y que tiene que saber que estábamos haciendo. Al poco rato ese periodista llama a las perseguidoras y vienen como cinco. Nos montan a todos y nos llevan para una estación de policía que quedaba por el Puente de la Lisa, ahí comienzan a tomar los datos y se dan cuenta que Chichilote solo tenía trece años así que lo liberaron, pero todo el mundo le empezó a dar recados para sus padres . Yo que tenía una paquete se lo di, imagínate dentro además de las telas había propaganda comunista. Yo tenía que ir al Laguito cuando terminaba de trabajar, asi que si iba a mi casa primero no llegaba a tiempo. Un policía me preguntó qué era ese paquete y yo le dije que era tela que soy vendedor de la calle....Aunque nos cogieron como presos políticos nos pusieron con los comunes, estuvimos dos días, en el Príncipe. Parece que Chichilote hizo todo bien porque a los dos días nos sacaron....Cuando llegué a mi casa mis padres estaban vueltos locos. En los titulares de la Habana, en primera plana decía: “Levantamiento de una banda de jóvenes que iban a derrocar al Gobierno de Prío”.. (Salomón Mitrani, Habana, 4 de enero del 2005.)

…Mi hermano Luis –como te dije– era viajante, después se hizo compositor. Fíjate primero estudió para comercio y después cambió completamente para la música y empezó a componer. La señora no le gustaba que él compusiera porque decía que esos eran artistas y que después se iba enamorar de otra mujer. Era celos lo que tenía (risas). Eso era por lo que no quería que fuera compositor. Él, lo hacía a escondidas hasta que ella lo descubrió y entonces una noche en el programa de televisión “Juntos a las Nueve” tocaron “ La Luz en tu Mirada”, una canción preciosa, que yo me quedé asombrada. (Sofía comienza a cantar “La Luz en tu Mirada”; esta canción fue popularizada por el cuarteto “Los Zafiros” en los años ’60. También fue tema de la película “Locura Azul”). (Sofía Chanivecky, Habana, 19 de enero del 2005.)

…Cuando trabajaba aquí en el muelle de adicional y en el Central Toledo, yo iba a la Chevet Ahim que estaba en la calle Inquisidor entre Santa Clara y Sol, ahí todavía está pero está cerrada. Me decían que yo cantaba muy bonito. Yo tenía un amigo allá en la Lisa que me decía: “Bueno Danielito, vamos a comprar una botellita y nos íbamos los dos en bicicleta a cantar tangos por ahí por toda la carretera, luego iba a un lugar donde se iba a cantar tangos. Una vez fui a la RCZE Cadena Azul, me inscribí, canté, me llevé un premiecito por la radio. También iba a la Peña del Tango allá en Santo Suárez. Me decían, polaco, ven por aquí por la Peña. (Daniel Esquenasí, Habana, 9 de febrero del 2005.)

…En la Instituto Tajkemoni, el profesor que nos daba hebreo e Idish era el profesor Pinto. Yo recuerdo que él nos decía que en los días de Rosh Hashaná y Iom Kippur, él nos decía, que teníamos que pedir perdón y era muy gracioso, nos decía: “Si ustedes le han halado el rabo al perro, tienen que pedir perdón ese día”. Ahora me resulta gracioso. (Yolanda Igelcu, Habana, 3 de marzo del 2005.)

…Estando en el Patronato, en la Macabi, yo era presidente de la Macabi, y me fijé en esta jovencita que está, que era recién llegada de Cienfuegos (Rebeca, su esposa) parecía una botellita de Coca Cola (forma cubana de decir que una mujer tiene buena figura). Se me salieron los ojos, y yo dije: " Un momento, que yo soy el presidente y como presidente, tengo que conocerla primero" . Jugando, jugando, llevamos cuarenta y dos años de casados. Cuando se terminó todo, yo me le acerqué y le pregunté de donde era, y ahí empecé a “descargar” (enamorar) y a los tres meses ya estábamos comprometidos debajo de la jupa. Nos casamos un 16 de junio de 1963... En realidad yo era pobre y ella tenía una situación desahogada, aunque yo era sefaradí y ella ashkenazi pero bueno, nunca tuvimos problemas, ligábamos bien. Pero mira que contradicción, ella era rica y bonita y yo era pobre y feo (risas).
(Alberto Mechulam, Habana, 23 de marzo del 2005.)

…Cuando conocí a Alberto, fue en una fiesta de Purim y es verdad que enseguida que me vio los ojos no me los quitaba de encima. Yo estaba sentada con mis padres, mis tíos y él estaba en la mesa de enfrente, él no me quitaba la vista. Me cambié con mi tía y ya no estaba frente a él. Inmediatamente cambió con una persona y ya estaba frente a mí de nuevo. No iba a estar toda la noche cambiándome, así que decidí quedarme ahí. Pero cuando se acabó la fiesta, él vino, se presentó, después otros muchachos se presentaron también , fue el único que enseguida me pidió el teléfono y yo se lo di.... Recuerdo que en una reunión de la Macabi que fui, él no me pudo ir a recoger y entonces vino otro muchacho que se llamaba León Baruh y él me vino a buscar, era muy buen muchacho. En la reunión la pasamos muy bien. Cuando ya nos tocaba irnos Alberto me quería acompañar a mi casa. ¿Qué hizo? León también quería traerme y entonces Alberto hizo que un buen amigo, León Motola, ya fallecido, encerrara en el baño a Baruh y así me pudo traer a mi casa.
(Rebeca Peison, Habana, 23 de marzo del 2005.)

…Tengo una anécdota más no puedo contarte esta cosa, no de un, de un jefe de estación, de la estación ferroviaria en mi pueblo, que se llamaba Miguelito, que le gustaba hacerme bromas y decirme que a mí me habían cortado el... el pene, que a mí me habían cortado el miembro, me lo habían cortado. Te cortaron esto, lo tienes chiquitico. Bueno, esas cosas, para mortificarme. Pero bueno, pasa el tiempo, yo me gradúo, estoy trabajando en el hospital, sería un hombre de unos cincuenta años, algo así y un día se me aparece Miguelito al hospital, ya un hombre viejo, de más de setenta , se me aparece Miguelito allí, que tenía un problema. Digo: "¿Qué problema es?" y dice:"Necesito ver a un urólogo". Entonces cuando llego allá, él tenía una infección en el prepucio y producidos por sufimosis, es decir, él tenía necesidad de corregir su condición anatómica del prepucio y tenía que operarse y entonces después que pasó su estado crítico, el urólogo, a quien yo se lo había presentado, lo citó para la operación y cuando él estaba en la mesa de operaciones, en cirugía menor, yo me le acerco y le digo:" Miguelito, te cortaron el pito, mira". Entonces le devolví la broma que él me hacía, ¿me comprende? Pero en mi pueblo nunca, nunca, nunca hubo discriminación contra nosotros.... (José Miller, Habaqna, 2 de mayo del 2005.)

…Escribí un cuento que de alguna manera tenía que ver de una forma directa o indirecta con ese problema sentimental. El cuento se titula “Parece que se quieren mucho” de alguna manera era ironizando sobre una boda judía donde las personas que estaban en la sinagoga hacían comentario de que linda pareja hacían el novio y la novia, que bien lucen los dos…. Y en ese mismo momento el padre de la novia en una oficina estaba firmando un cheque de 30 mil pesos a nombre del novio, y la gente seguía comentando: “...parece que se quieren mucho…”. Ese cuento se publicó en “Reflejos Israelíes” la revista que dirigía Marcus Matterin, y por lo que me dijo Marcus a mucha gente no le gustó, pero esa era mi manera de ver las cosas en aquella época y diría que en esta también. No me parecía que era una relación auténtica y que estaba todo lastrado en la relación del hombre y la mujer, cuando había por medio esos intereses que antes de acercar, en mi opinión, alejaban espiritualmente. (Jaime Sarusky, Habana, 15 de julio del 2005.)

…Quiero contarle una anécdota de mi abuelo Moisés Behar mas conocido en Santiago de Cuba como Moshonashe, que viene de Mahon que viene de Moisés. Aquí en Santiago de Cuba cariñosamente le decían Moshonashe, no es un diminutivo, al contrario. El era tan observante que no fumaba en Shabbat, pero él era muy fumador y en Shabbat usaba una leontina que se pasaba todo el tiempo dándole vueltas porque no podía fumar así estaba hasta que terminaba el Shabbat.... Recuerdo también que se puso de moda una canción y cuando estaba empezando el Shabbat yo la cantaba, él me daba con la leontina y yo sabía que tenía que callarme, esas son las vivencias de mi abuelo. (Jacobo Behar, Santiago de Cuba, 14 de septiembre del 2005.)

…Entonces nos casamos en Santa Clara, sin el conocimiento de mis padres. Porque cuando les dije que me iba a casar con Marta, aquello fue una tragedia, me acusaron de traidor. Me diejron que yo no podía hacer eso porque eso era acabar con la tradición judía. Fue muy duro y comenzó ese día una gran tragedia. Ya ellos conocían a Marta, yo la había llevado a mi casa y lo hice para ir preparando lo que yo les iba a decir. Ella les cayó muy bien, pero casarse era otra cosa. De todas formas el haber hecho sufrir con mi matrimonio a mi madre, con la que tuve siempre una relación muy estrecha, decidí decirle a mi madre todo lo que estaba pasando cuando Marta está en estado de mi primer hijo... Es increíble como esa herencia sobre la tradición de no querer casarse con gente de otra religión, porque eso le restaba a la nación judía, eso tiene una fuerza extraordinaria, en aquellos años más todavía. Al ver sufrir tanto a mi madre decidí que Marta y yo nos casaríamos por la religión judía. Fue muy sencilla la boda, solo invitamos a los testigos y con eso pude devolverle la felicidad a mis padres. . (Enrique Oltuski , Habana, 17 de julio del julio, 2005.)

...Mi padre apenas me hablaba. Mi hermana, que era más consecuente me aconsejaba que esa relación no me convenía, pero ya yo estaba enamorada y el amor hace milagros. Por fin decidí irme con él, me fui a casa de su mamá y ahí estuve hasta que nos casamos y teníamos nuestro apartamento en Santo Suárez, pasé trabajo, pero nunca me abandonó. Tuve dos hijos, Ester y Eduardo. Vivimos cincuenta y siete años juntos, hace un año que falleció... Al casarme con mi esposo, yo invité a mi familia a la boda pero no fue nadie…. Ahí, en Santo Suárez nació mi hija, siempre yo quise una niña, le puse Ester en nombre de mi mamá, que era una mujer muy buena y que yo quise tanto... Cuando ella nació, mi padre un día que fui a enseñársela, me dijo que su hija había muerto (se emociona y llora) y que él no tenía ni hija, ni nieta. Esto, como es lógico, me hizo daño y me sigue haciendo. Pero yo lo perdoné porque sé que no lo hizo por malo, lo hizo porque pensaba que yo no iba a ser feliz con un cristiano.... Pasó alrededor de unos meses, ya mi hija caminaba y hablaba cantidad. Un día, en casa de mi hermana, la que yo fui a vivir cuando mi mamá murió, mi papá estaba leyendo un periódico en la sala y mi hija se me acercó (llora) y me dijo: “¿Mami, quien es ese viejito que está en la sala? Yo le dije: “Mi vida, ese es tu abuelito”, -ella me dijo: “Mami yo quiero darle un besito”.Yo le dije: “Bueno, mi vida ve y dáselo.” Le dijo: " Abuelito, abuelito yo te quiero dar un besito". En el momento no reaccionó, la miró y se quedó mirando hacia el suelo. La niña volvió a insistir: “Abuelito, abuelito, yo quiero darte un besito.” Entonces él la cogió, la cargó y le dio un beso, a partir de ahí me perdonó y fue a mi casa y siempre le traía cositas a la niña hasta que murió en el año 1959. (Matilde Politi , Habana, 17 de del 2006.)

 

Integración a mis raíces

…En la Habana , vivíamos mi esposo, David mi hijo y yo. Cuando le hicieron el Brith Milá a David fue emocionante, fue en la Habana y al otro hijo mío, el más pequeño que ahora es médico también lo llevamos a la Habana para hacerle el Brith. Mi papá fue el padrino por eso se llama Víctor, le ponemos ( es costumbre sefardí) el nombre de los padres o el abuelo. Si fuera hembra se llamara Sarita por mi suegra, pero como nació varón le tocó ser a mi papá el padrino. Recuerdo que se puso blanco al verlo. Vino un mohel a hacérselo, Berco se llamaba... (Virginia Romano, 15 de marzo del 2005. Santa Clara)

…Hice muy buenas amistades como Sara Pinto, Luisa Levy qué vivían en La Víbora, casi todos los sefaradím fabricaron ahí, después vino Miramar y el Casino pero el Reparto Mendoza casi era una colonia judía, ya ahí nos vendían pan polaco y abrieron tiendas. Yo me hice socia del Casino Deportivo tal parece que Ornedo hizo el Casino Deportivo para los judíos porque casi todos los socios eran judios. Mis hijos también los llevaba y sus amistades eran judías. (Karina Soriano, 18 de marzo del 2005)

…Como nosotros éramos martianos, comienza a que Cuba tuviera una representación, y empezamos a hacer tómbolas, loterías, de todo para recolectar dinero para comprar un lote de tierra en Israel y este se convierte en el Bosque José Martí. Después hubo el grupo de muchachos que fueron a Israel, desgraciadamente, algunos de ellos perecieron. Fue el Irgún quien organizó a estos muchachos. ¿Se imaginan que impacto fue para nosotros saber esa noticia? (Moisés Baly Baly, 22 de abril del 2005)

…Había una situación que era que los padres judíos querían que sus hijos se casaran con judíos. Era un tabú, se oponían con toda la fuerza a que uno se casara con alguien que no fuera de la Comunidad Judía para preservar la tradición, la historia. Yo creo que eso influye mucho, pero si la madre es judía o creces entre judíos y quieres el judaísmo, eso no es fundamental. Yo hice lo posible por casarme con un judío. Porque yo me casé y mi esposo de sentimiento es más judío que yo, va a la Comunidad. Mis dos hijos y mis cuatro nietos están dentro de la Comunidad. Lo más importante es que la madre sepa inculcar el sentimiento de judaísmo, no tanto religioso, si no como de historia, de tradiciones, eso es lo más importante... Mi esposo fue el único enamorado que tuve que nunca pensé llegar a nada serio. El era oficial de un barco, nunca quise andar con marineros, no era judío. Mis padres se iban para Israel, yo no quería porque yo quería terminar mi carrera de medicina. Pero él sabía mucho de judaísmo y por ahí me entró, incluso un día que me vino a ver me regaló el libro Éxodo. Él me dijo: " Mira este es el libro que más me ha gustado en mi vida". Ahí me fue tocando las fibras de judía que tengo y verdaderamente me siento muy orgullosa del compañero que escogí. (Rosa Behar, 11 de abril del 2005)

... Si me preguntas a mí, yo te digo que mi reafirmación de como judío, mi identidad judía se reafirma en esa época. De manera que cuando yo vengo a La Habana , en el año 1945 a hacer mis estudios universitarios, ya tenía una conciencia plena de que yo era judío y que yo pertenecía, en cierta forma, a la Comunidad Judía. Eso hace como yo, y otros iguales que yo nos integráramos y tratáramos de formar una Agrupación Cultural Hebreo-Cubana, porque teníamos inquietudes, inquietudes culturales y esa agrupación jugó un papel muy importante en Cuba porque ya en los 1950 se había creado el estado de Israel en 1948, ¿Y qué era lo que pretendíamos nosotros?Que los cubanos dejaran de ver a los judíos aquí como personas extranjeras, como personas separadas de la sociedad cubana, queríamos que la sociedad civil cubana conociera más, entendiera mejor la vida judía tradicional, que no tiene que ver con la vida del judío como ciudadano cubano… Yo estuve integrado de manera muy fuerte, muy intensa en esa actividad, como estuve integrado también al Circulo Universitario Hebreo, es decir, entendíamos que formaba parte dentro de la Comunidad Judía de un grupo juvenil que además estudiaba en la universidad. (José Miller, 2 de mayo del 2005)

... Personalmente, nunca fui creyente, aunque siempre he sido respetuoso de los sentimientos de quienes lo son. Nuestros vínculos con la Comunidad Judía eran esencialmente de tipo cultural y de identificación con un pueblo que merecía respeto por haber sabido sobreponerse con estoicismo a las incontables humillaciones y feroces represiones de las que había sido víctima a lo largo de los siglos. En casa, mis padres solían hablarme en Idish y yo les respondía en español. (José Altshuler, 15 de junio de 2005.)

…Yo buscaba otras explicaciones, así que comencé a leer los filósofos más conocidos, me hice un libre pensador, pero nunca sentí que mi origen judío era una mancha, sino todo lo contrario. Viví orgulloso de eso por dos aportes muy importantes, a mi juicio, que hizo la religión judía, al pensamiento de la humanidad. Primero, fueron los que creyeron en un solo Dios, que no era ni un árbol, ni un astro, ni una piedra, sino que era su ser, que el hombre era parecido a él, ese fue un paso de avance, aunque a mi juicio en aquel momento no comprendí. El segundo gran aporte a la humanidad fueron los Diez Mandamientos, lo cual convirtió a la religión judía, en una religión oral, una religión donde el eje central es la ética, la moral. Y eso me hizo y lo mantengo hasta los días de hoy, sentirme orgulloso. (Enrique Oltuski, 17 de julio del 2005)

…En la B’nei B’rith, trabajé cuatro años. La época en que estuve en la juventud era muy diferente. Teníamos mucha relación con las familias judías. En la Logia trabajé hasta que me casé a los diecisiete años. El presidente de la Logia era Marco Pitchón, que fue quien fundó la Logia. Las oficinas radicaban en Aranguren entre San Rafael y San José… Las reuniones de la Logia se efectuaban en el Centro Beth Israel, allá en Avenida de los Presidente en La United Hebrew Congregation, las reuniones era mensualmente. Yo tenía que asistir, a pesar que la Logia era solamente de hombres, pero tenía que tomar notas para las actas de la Logia. Fue una etapa de mi vida que comencé a trabajar y lo hice muy a gusto porque él era muy bueno y me enseño muchísimo a trabajar. Ahí estaba también Isaac Roussó, actualmente es el presidente de la B’nai B’rith. (Ester Toruncha, 10 de agosto del 2005)

…Mi abuelo se dedicó a la venta de ropas a plazos, era tocar las puertas y vender. Heredé este oficio por muchos años incluso en el proceso de la Revolución. Eso fue una de las cosas que aprendimos de la vida judía, la parte del comercio. Mis abuelos tenían tres habitaciones de la casa, allí vendían también, mi hermano Roberto trabajó y yo. (David Pernas, 26 de diciembre del 2005. Camagüey)

…Mi mamá en el año !951 enferma y muere en el año !954 de cáncer. Así que tuve que ponerme al frente de la casa para ayudar a mis hermanos y mis padres. Estudiaba para ayudar a mi casa....aunque faltaba mamá, nosotros seguíamos recordando las festividades religiosas eso lo llevamos “al pie de la letra” en recuerdo hasta de ella, porque ella era muy judía. Después murió mi papá en el año 1962. Tengo recuerdos tristes y alegres; alegres cuando ellos vivían; pero tristes porque muy jovencitos perdimos los padres. Llevábamos la religión pero ya no con la alegría como cuando ellos vivían y como se hacían las cosas. (Raquel Romano, 26 de diciembre del 2005. Camagüey)